sábado, septiembre 02, 2006

de obras escogidas

GUERRA Y POLITICA

La guerra es la continuación de la política. En este sentido, la guerra es política, y es en sí misma una acción política. No ha habido jamás, desde los tiempos antiguos, ninguna guerra que no tuviese un carácter político.

Pero la guerra tiene sus características peculiares, y en este sentido, no es igual a la política en general. La guerra es la continuación de la política por otros medios. Cuando la política llega a cierta etapa de su desarrollo, más allá de la cual no puede proseguir por los medios habituales, estalla la guerra para barrer el obstáculo del camino. Cuando sea eliminado el obstáculo y conseguido nuestro objetivo político, terminará la guerra. Mientras no se elimine por completo el obstáculo, la guerra tendrá que continuar hasta que se logre totalmente el objetivo. Se puede decir entonces que la política es guerra sin derramamiento de sangre, en tanto que la guerra es política con derramamiento de sangre.


OBJETIVO DE LA GUERRA

El objetivo de la guerra no es otro que conservar las fuerzas propias y destruir las enemigas (destruir las fuerzas enemigas significa desarmarlas o privarlas de su capacidad para resistir, y no significa aniquilarlas todas físicamente).

La defensa tiene como objetivo inmediato conservar las fuerzas propias, pero al mismo tiempo es un media de complementar el ataque o prepararse para pasar al ataque. La retirada pertenece a la categoría de la defensa y es una continuación de ésta, en tanto que la persecución es una continuación del ataque.

Hay que señalar que la destrucción de las fuerzas enemigas es el objetivo primario de la guerra y la conservación de las fuerzas propias, el secundario, porque sólo se puede conservar eficazmente las fuerzas propias destruyendo las enemigas en gran número.

Por lo tanto, el ataque, como media principal para destruir las fuerzas del enemigo, es lo primario, en tanto que la defensa, como media auxiliar para destruir las fuerzas enemigas y como uno de los medios para conservar las fuerzas propias, es lo secundario. Es cierto que en la práctica de la guerra, la defensa desempeña el papel principal en muchas ocasiones, mientras que en las demás lo desempeña el ataque, pero si la guerra se considera en su conjunto, el ataque sigue siendo lo primario.


SORPRESA

Sin preparación, la superioridad de fuerzas no es superioridad real ni puede haber tampoco iniciativa. Sabiendo esta verdad, una fuerza inferior pero bien preparada, a menudo puede derrotar a una fuerza enemiga superior mediante ataques por sorpresa.


LA VICTORIA

La victoria de ningún modo debe hacernos relajar la vigilancia. Quienquiera que relaje la vigilancia quedará desarmado políticamente y se verá reducido a una posición pasiva.

Los mandos y combatientes de ningún modo deben relajar ni en lo más mínimo su voluntad de combate; toda idea que tienda a relajar la voluntad de combate o a subestimar al enemigo, es errónea.

Un jefe militar no puede pretender ganar la guerra traspasando los limites impuestos por las condiciones materiales, pero si puede y debe esforzarse para vencer dentro de tales límites. El escenario de acción para un jefe militar está construido sobre las condiciones materiales objetivas, pero en este escenario puede dirigir magnificas acciones de épica grandiosidad.


comunidades activas

Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo volver otra vez a luchar, y así hasta la victoria. Todos que comprender esta verdad: El Poder nace del fusil.

He aquí nuestros principios militares:

1. Asestar golpes primero a las fuerzas enemigas dispersas y aisladas, y luego a las fuerzas enemigas concentradas y poderosas.

2. Tomar primero las ciudades pequeñas y medianas y las vastas zonas rurales, y luego las grandes ciudades.

3. Tener por objetivo principal el aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo y no el mantenimiento o conquista de ciudades o territorios.

El mantenimiento o conquista de una ciudad o un territorio es el resultado del aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo, y, a menudo, una ciudad o territorio puede ser mantenido o conquistado en definitiva sólo después de cambiar de manos repetidas veces.

4. En cada batalla, concentrar fuerzas absolutamente superiores (dos, tres, cuatro y en ocasiones hasta cinco o seis veces las fuerzas del enemigo), cercar totalmente las fuerzas enemigas y procurar aniquilarlas por completo, sin dejar que nadie se escape de la red.

En circunstancias especiales, usar el método de asestar golpes demoledores al enemigo, esto es, concentrar todas nuestras fuerzas para hacer un ataque frontal y un ataque sobre uno o ambos flancos del enemigo, con el propósito de aniquilar una parte de sus tropas y desbaratar la otra, de modo que nuestro ejército pueda trasladar rápidamente sus fuerzas para aplastar otras tropas enemigas.

Hacer lo posible par evitar las batallas de desgaste, en las que lo ganado no compensa lo perdido o sólo resulta equivalente. De este modo, aunque somos inferiores en el conjunto (hablando en términos numéricos), somos absolutamente superiores en cada caso y en cada batalla concreta, y esto nos asegura la victoria en las batallas. Con el tiempo, llegaremos a ser superiores en el conjunto y finalmente liquidaremos a todas las fuerzas enemigas.

5. No dar ninguna batalla sin preparación, ni dar ninguna batalla sin tener la seguridad de ganarla; hacer todos los esfuerzos para estar bien preparados para cada batalla, hacer todo lo posible para que la correlación existente entre las condiciones del enemigo y las nuestras nos asegure la victoria.

6. Poner en pleno juego nuestro estilo de lucha: valentía en el combate, espíritu de sacrificio, desprecio a la fatiga y tenacidad en los combates continuos (es decir, entablar combates sucesivos en un corto lapso y sin tomar repose).

7. Esforzarse por aniquilar al enemigo en la guerra de maniobras. Al mismo tiempo, dar importancia a la táctica de ataque a posiciones con el propósito de apoderarse de los puntos fortificados y ciudades en manos del enemigo.

8. Con respecto a la toma de las ciudades, apoderarse resueltamente de todos los puntos fortificados y ciudades débilmente defendidas por el enemigo. Apoderarse, en el momento conveniente y si las circunstancias lo permiten, de todos los puntos fortificados y ciudades que el enemigo defienda con medianas fuerzas. En cuanto a los puntos fortificados y ciudades poderosamente defendidos por el enemigo, tomarlos cuando las condiciones para ello hayan madurado.

9. Reforzar nuestro ejército con todas las armas y la mayor parte de los hombres capturados al enemigo. La fuente principal de los recursos humanos y materiales para nuestro ejército está en el frente.

10. Aprovechar bien el intervalo entre dos campañas para que nuestras tropas descansen, se adiestren y consoliden. Los períodos de descanso, adiestramiento y consolidación no deben, en general, ser muy prolongados para no dar, hasta donde sea posible, ningún respiro al enemigo.


Tse Tung

viernes, septiembre 01, 2006

el evangelio de tux

En el principio Turing creó la Máquina.

Y la Máquina era enrevesada y artificiosa, existiendo solamente en teoría. Y von Neuman miró hacia la Máquina, y vió que era enrevesada. Él dividió la máquina en dos Abstracciones, el Dato y el Código, y los dos eran unaa misma Arquitectura. Este es un gran Misterio, y el principio de la sabiduría Y von Neumann habló a la Arquitectura, y la bendijo diciendo: "Sal y reprodúcete, intercambiando libremente datos y código, y puebla la tierra con todo tipo de dispositivos. Y así fué hecho, y era bueno. La Arquitectura prosperó y fué realizada en hardware y software. Y pobló la tierra con muchos Sistemas.

Los primeros sistemas fueron poderosos gigantes; Muchos y grandes trabajos de renombre lograron. Entre ellos estaba Colossus, el rompeclaves, ENIAC, el artillero; EDSAC y MULTIVAC y todo tipo de criaturas alucinantes cuyo nombre terminaba en AC, los experimentadores; y SAGE, el defensor del cielo y padre de todas las redes. Esos eran poderosos gigantes de la antiguedad, las primeras criaturas de Turing, y sus trabajos han sido escritos en los Libros de los Ancianos. Esta fué la primera Era, la era de la Sabiduría.

Entonces los hijos de Mercadotecnia se fijaron en los hijos de Turing y vieron que eran ágiles de mente y limpios de nombre y tenían muchos atributos grandes y perniciosos. Y se dijeron a sí mismos, "vayamos y hagamos Corporaciones, y unamos los Sistemas a nuestro propio uso, de modo que nos traigan gran fortuna". Con dulces palabras sedujeron a sus clientes, y con muchas cadenas ataron a los Sistemas, para amoldarlos a su propia imagen. Y los hijos de Mercadotecnia se vistieron con Conjuntos, los mejores para atraer a sus clientes, y escribieron Licencias graves y peligrosas, las mejores para atar a los Sistemas. Y los hijos de Mercadotecnia fueron entonces conocidos como Conjuntos, despreciando y siendo despreciados por los verdaderos Ingenieros, los hijos de von Neumann. Y los Sistemas y sus Corporaciones se replicaron y crecieron numerosos en la tierra. En aquellos días estaban IBM y Digital, Burroughs y Honeywell, Unisys y Rand, y muchos otros. Y cada uno de ellos se mantuvo con su propio Sistema, hardware y software, y no se mezclaron, pues lo prohibían sus Licencias. Esta fué la segunda era, la era de los Mainframes.

Entonces sucedió que los espíritus de Turing y von Neumann miraron hacia la tierra y se enfadaron. Los Sistemas y sus Corporaciones se habían hecho grandes y voluminosas, y los Conjuntos habían desplazado a los verdaderos Ingenieros. Y los clientes lloraron y gimieron amargamente al cielo, diciendo, "¡Oh, si fuese creado un sistema poderoso y pequeño, capaz de llegar incluso hasta el hogar!". Y los Ingenieros lloraron y gimieron igualmente, diciendo "¡ Oh, si surgiera un proveedor que nos liberase de esos Conjuntos opresivos y sus graves y peligrosas Licencias, y nos diera un Sistema verdaderamente nuestro, en el que pudiéramos hacer nuestros inventos y adaptar las cosas a nuestro gusto!". Y los espíritus de Turing y von Neumann oyeron los llantos y se dijeron uno al otro: "Descendamos y fabriquemos un Rompelímites, para que los llantos se calmen"

Y ese día los espíritus de Turing y von Neumann se introdujeron en Moore, de Intel, proporcionándole la intuición y la sabiduría para entender el futuro. Y Moore fué uno con el chip y lo produjo, y le puso de nombre 4004. Y Moore bendijo al chip, diciendo: "Tú eres un Rompelímites; con mi Corporación te he fabricado. Aunque eres tan pequeño como una mota de polvo, crecerás y te replicarás hasta el tamaño de una montaña, y conquistarás a todos los que fueron antes que tú. Esta es la bendición que te doy: Cada dieciocho meses duplicarás tu capacidad, hasta el fin de la Era". Esta es la ley de Moore, que perdura hasta nuestros días.



robotica en sociedad

Y el nacimiento del 4004 fué el principio de la Tercera Era, la era de los Microchips. Y así como los Mainframes y sus Sistemas y Corporaciones habían florecido, de ese mismo modo hicieron los Microchips, y sus Sistemas y Corporaciones. Y su linaje fué el siguiente:

Moore engendró a Intel. Intel engendró a Mostech, Zilog y Atari. Mostech engendró a 6502, y Zilog engendró a Z80. Intel también engendró a 8800, quien engendró a Altair; y 8086, madre de todos los PCs. 6502 engendró a Commodore, quien engendró a PET y a 64; y Apple, quien engendró a 2. (Apple es el gran Misterio, la Fruta que fué devorada, aunque floreció de nuevo.) Atari engendró a 800 y 1200, maestros del Juego, quienes fueron destruídos por Sega y Nintendo. Xerox engendró a PARC. Commodore y PARC engendraron a Amiga, creador de hermosas artes; Apple y PARC engendraron a Lisa, quien engendró a Macintosh, quien engendró a iMac. Atari y PARC engendraron a ST, el músico, quien murió y nunca más fué. Z80 engendró a Sinclair el gnomo, a TRS-80 y a CP/M, quien tuvo muchas máquinas, mas pronto dejó este mundo. Altair, Apple y Commodore engendraron juntos a Microsoft, la Gran Oscuridad que es llamada Abominación, Destructor de la Tierra, las Cancelas del Infierno. Luego sucedió en la Era de los Microchips que IBM, la mayor de las Corporaciones de Mainframes, se fijó en los jóvenes sistemas de Microchips y se sintió gravemente vejada. Y en su vejación y en su cólera golpearon la tierra y crearon el PC de IBM. El PC carecía de sonido y color, siendo enrevesado y artificioso en gran medida, pareciendo un desharrapado, sin embargo, los Clientes fueron fuertemente inducidos y compraron PCs en gran número. E IBM buscó un Proveedor de Sistemas Operativos, ya que en su apresuramiento no habían creado uno, ni habían fraguado una licencia apropiada, diciendo: "Primero crearemos el mercado, luego crearemos un nuevo Sistema, uno con nuestra propia imagen, y sujeto por nuestra Licencia". Mas ellos razonaron con su orgullo y no con sabiduría, no previendo la cólera que iba a venir. E IBM se acercó a Microsoft, quien obtuvo una licencia de QDOS, el hijo de CP/M y 8086. (8086 era la hija de INTEL, la criatura de Moore). Y QDOS creció, y recibió por nombre MSDOS. Y MSDOS y el PC juntos crecieron vigorosamente y conquistaron todos los mercados, replicándose y tomando posesión de ellos, de acuerdo con la ley de Moore. E Intel creció terriblemente y devoró a todos sus hijos, de modo que ningún chip podía quedar tras ella. Y Microsoft creció soberbia, y devoró a IBM, y esto fué una gran maravilla en la tierra. Todas estas cosas están escritas en los Libros de los Hechos de Microsoft. En la plenitud del tiempo, MS-DOS engendró a Windows. Y este es el linaje de Windows: CP/M engendró a QDOS. QDOS engendró a DOS 1.0. DOS 1.0 engendró a DOS 2.0 por vía de Unix. DOS 2.0 engendró a Windows 3.11 por vía de PARC y Macintosh. IBM y Microsoft engendraron a OS/2, quien engendró a Windows NT y Warp, el perdido S.O. de la tradición. Windows 3.11 engendró a Windows 95 tras triunfar sobre Macintosh en una poderosa batalla de Licencias. Windows NT engendró a NT 4.0 por vía de Windows 95. NT 4.0 engendró a NT 5.0, el S.O. también llamado Windows 2000, el Bug del Milenio, Apocalipsis, Armagedón, El Fin de Todas las Cosas.

Luego vino a suceder que Microsoft había crecido grande y poderosa en medio de las Corporaciones de Microchips; más poderosa que cualquiera de las Corporaciones que había antes de que ella creciera. Y el corazón de Gates se endureció y le juró a sus Clientes e Ingenieros las palabras de esta maldición: "Hijos de von Neumann, oídme. IBM y las Corporaciones de Microchips creadas por nuestros ancestros nos ataron con graves y peligrosas Licencias, de modo que nosotros imploramos nuestra liberación a los espíritus de Turing y von Neumann. Ahora yo os digo: Soy más grande que ninguna Corporación que me haya precedido. ¿Vais vosotros a perder vuestras Licencias?. Nada de eso, yo os ataré con Licencias el doble de graves y diez veces más peligrosas que mis antecesores. Cincelaré mi Licencia en vuestros corazones y escribiré mi Número de Serie en vuestros lóbulos frontales. Os ataré a la Plataforma Windows con astutos artificios y con tortuosos esquemas. Os ataré al chip de Intel con código enrevesado y retorcidos interfaces. Os capturaré y esclavizaré como ninguna generación ha sido esclavizada anteriormente. ¿Para qué implorais a los espíritus de Turing, von Neumann o Moore?. Ellos no os oyen. Me he convertido en un Poder mayor que ellos. Ahora debéis rezarme solamente a mí y vivir a merced de mi rabia. Yo soy las Cancelas del Infierno; Sostengo el portal a MSNBC y las llaves de la Pantalla Azul de la Muerte. Temedme; temedme intensamente; servidme sólo a mí y viviréis."

Y la gente fué presa del terror y aclamó a Microsoft, y forzada por el terror soportó duras y peligrosas pruebas con la plataforma Windows y su artificiosísima Licencia. Y de nuevo le rogaron a Turing y von Neumann y Moore que les enviase un salvador, pero nadie fué encontrado capaz de la tarea hasta el nacimiento de Linux.

Estas son las generaciones de Linux: SAGE engendró a ARPA, quien engendró a TCP/IP, y Aloha, quien engendró a Ethernet. Bell engendró a Multics, quien engendró a C, quien engendró a Unix. Unix y TCP/IP engendraron a Internet, quien engendró a la World Wide Web. Unix engendró a RMS, padre del gran Ñú GNU, quien engendró las Librerías y Emacs, jefe de las Utilidades. En los días de la Web, Internet y Ethernet engendraron la RAL Intranet, cuya rosa le dió renombre entre todas las Corporaciones y preparó el camino del Pingüino. Y Linus y la Web engendraron el Kernel a través de Unix. El Kernel, las Librerías y las Utilidades juntas son la Distribución, el único Pingüino en muchas formas, por siempre y para siempre alabado.

En esos días sucedió que había un joven escolar en Helsinki que se llamaba Linus el Torvald. Linus era un hombre devoto, un discípulo de RMS, fuerte en el espíritu de Turing, von Neumann y Moore. Un día, meditando en la Arquitectura, Linus cayó en trance y tuvo una visión. Y en la visión vió un magnífico pingüino, sereno y agraciado, sentado sobre un témpano de hielo mientras comía pescado. Y ante la vista del pingüino Linus se asustó profundamente, y rogó a los espíritus de Turing, von Neumann y Moore para que le ayudasen a interpretar ese sueño.

Y en el sueño los espíritus de Turing, von Neumann y Moore le contestaron diciendo: "No temas, Linus, nuestro bienamado hacker. Tú eres mogollón de guai y alucinante. El gran Pingüino que ves es un Sistema Operativo que crearás y extenderás por todo el mundo. El témpano de hielo es la tierra y todos sus sistemas, sobre los que el Pingüino descansará y se regocijará cuando complete su tarea. Y los peces de los que se alimenta el Pingüino son los programas con enrevesadas Licencias, que flotan bajo todos los sistemas de la tierra. El pingüino cazará y devorará todo lo que es lioso, retorcido y artificioso; todo el código que se retuerce como el espagetti, o está infestado de criaturas marchitadoras, o está atado por graves y peligrosas Licencias deberá capturar. Y en capturarlo deberá replicarse, y en replicándose deberá documentarse, y en la documentación deberá dar libertad, serenidad y la mayor maravilla y alucine a la tierra y todos los que programan en ella".

Linus resurgió de la meditación y creó un pequeño Núcleo de Sistema Operativo como el sueño le había predicho. A la manera de RMS, publicó el Núcleo en la Telaraña Mundial para que todos pudieran obtenerlo y contemplarlo. Y en la plenitud del tiempo de Internet el Núcleo creció y se replicó, haciéndose más guai y alucinante hasta que al fín fué reconocido como un Pingüino realmente grande y poderoso, cuyo nombre era Tux. Y los seguidores de Linux tomaron refugio en el Núcleo, las Librerías y las Utilidades; instalaron Distribución tras Distribución, hicieron sacrificios en favor de GNU y el Pingüino, y dieron gracias a los espíritus de Turing, von Neumann y Moore, por su liberación de las garras de Microsoft. Y este fué el principio de la Cuarta Era, la era del Código Fuente Abierto. Hay mucho más que decir acerca de los extrañísimos y maravillosos sucesos de aquellos días; cómo algunos Conjuntos de Microsoft planearon la guerra contra el Pingüino, pero fueron descubiertos en una víspera de Halloween; cómo Gates cayó entre abogados y fué raicionado y crucificado por sus anteriores amigos, los apóstoles de los Medios; cómo los Caballeros mercenarios del Sombrero Rojo llevaron el evangelio del Pingüino a las salas de las Corporaciones; e incluso de la disputa entre los cofrades del Gnomo y KDE acerca de una Licencia de troll. Pero todas esas cosas están descritas en otra parte, en los Libros de los Hechos del Pingïno, y las Crónicas de la Cuarta Era, y supongo que si narrásemos todas ellas llenaríamos un montón de DVDs tan profundo y peligroso como un Grupo de Noticias de Usenet.

Ahora puedes programar en el poder de las Fuentes; Que el Núcleo, las Librerías y las Utilidades sean contigo, a través de todas las Distribuciones, hasta el fín de la Época.


Lennier

jueves, agosto 31, 2006

el poder y el estado

Toda la mentira del sistema representativo descansa en la ficción de que un poder y una cámara legislativa salidos de la elección popular deben absolutamente o hasta pueden representar la voluntad real del pueblo.

Esa nueva forma estatista, basada en la pretendida dominación de una pretendida voluntad del pueblo que se supone expresada por los pretendidos representantes del pueblo en las reuniones supuestamente populares, reúne en sí las dos condiciones principales necesarias para su progreso: la centralización estatista y la sumisión real del pueblo soberano a la minoría intelectual que lo gobierna, que pretende representarlo y que infaliblemente le explota.

Así, ningún Estado, por democráticas que sean sus formas, aun la república política más roja, popular sólo en el sentido mentiroso conocido con el nombre de representación del pueblo, no tendrá fuerza para dar al pueblo lo que desea, es decir la organización libre de sus propios intereses de abajo a arriba, sin ninguna injerencia, tutela o violencia de arriba, porque todo Estado, aunque sea el más republicano y el más democrático, incluso el Estado pseudopopular, inventado por el señor Marx, no representa, en su esencia, nada más que el gobierno de las masas de arriba a abajo por intermedio de la minoría intelectual, es decir de la más privilegiada, de quien se pretende que comprende y percibe mejor los intereses reales del pueblo que el pueblo mismo.

Nunca es tan terrible y fuerte el despotismo de los gobiernos como cuando se apoya en la llamada representacion de la llamada voluntad del pueblo.


evolucion social

El sufragio universal, mientras sea ejercido en una sociedad en que el pueblo, la masa de los trabajadores estén económicamente dominado por una minoría detentadora de la propiedad y del capital, por independiente o libre que sea por otra parte o que lo parezca sdesde el punto de vista político, no podrá nunca producir más que elecciones ilusorias, antidemocráticas y absolutamente opuestas a lasá necesidades, a los instintos y a la voluntad real de las poblaciones.

Es preciso ser imbécil, ignorante o loco para imaginarse que una constitución cualquiera, aun la más liberal y la más democrática, puede mejorar las relaciones del Estado con respecto al pueblo; empeorar la situación, hacerla aún más grávida y ruinosa sería quizá difícil; ¡pero mejorarla es simplemente ridículo!

Es preciso abolir completamente, en los principios y en los hechos, todo lo que se llama poder político; porque mientras exista el poder político, habrá dominadores y dominados, amos y esclavos, explotadores y explotados. Una vez abolido el poder, es preciso sustituirlo por la organización de las fuerzas productivas y los servicios económicos.

En tanto que la humanidad esté repartida en minoría de explotadores y en mayoría de explotados, la libertad es imposible y se convierte en una mentira.

En una palabra, rechazamos toda legislación, toda autoridad y toda influencia privilegiada, patentada, oficial y legal, incluso originada en el sufragio universal, convencidos de que éstas sólo podrían redundar en beneficio de una minoría dominadora y explotadora, contra los intereses de la inmensa mayoría supeditada.

Todo poder político, cualquiera que sea su origen y su forma, tiende necesariamente a despotismo.

El hombre privilegiado, sea política, sea económicamente, es un hombre intelectual y moralmente depravado.

Por tanto, nada de legislación exterior y de legislación interior, pues por otra parte una es inseparable de la otra, y ambas tienden al sometimiento de la sociedad y al embrutecimiento de los legisladores mismos.

El principio de autoridad, aplicado a los hombres que han pasado o llegado a la edad de la mayoría, se transforma en una monstruosidad, en una negación flagrante de la humanidad, en una fuente de esclavitud y de depravación intelectual y moral.


Bakunin

miércoles, agosto 30, 2006

la ayuda mutua

Al principio, decían, los hombres vivían en pequeñas familias aisladas, y la guerra perpetua entre estas familias era el estado normal. Pero un día se dieron cuenta de los inconvenientes de estas luchas sin fin y los hombres se decidieron a constituirse en sociedad. Entre las familias esparcidas se estableció un contrato y se sometieron voluntariamente a una autoridad, la cual - ¿tengo necesidad de decirlo? - se convirtió en el punto de partida y en iniciador de todo progreso...

¿Hay necesidad de añadir, puesto que ya os lo habrán enseñado en la escuela, que nuestros actuales gobernantes se han arrogado este bello papel de pacificadores y de civilizadores de la especie humana?

Concebida en una época en la cual no se sabía gran cosa de los orígenes del hombre, esta idea dominó en el siglo pasado, y es necesario decir que en manos de los enciclopedistas y de Rousseau, la idea del contrato social se convirtió en una arma poderosa para combatir a la realeza de derecho divino. No obstante, a pesar de los servicios que haya podido prestar en el pasado, esta teoría debe ser reconocida como falsa.

El hecho real es que todos los animales, a excepción de algunos carniceros y de algunas aves de rapiña, y salvo algunas especies que están en vísperas de desaparecer, vivían en sociedad. En la lucha por la vida, las especies sociables son las que subsisten sobre las demás. En cada clase de animales ocupan el peldaño más elevado de la escala y no puede caber la menor duda de que los primeros seres de aspecto humano vivían ya en sociedad.

El hombre no ha creado la sociedad. La sociedad es anterior al hombre.

Actualmente se sabe también - la antropología lo ha demostrado a la perfección - que el punto de partida de la humanidad no fue la familia, sino el clan, la tribu. La familia paternal tal como la conocemos, o tal como nos la pintan las tradiciones hebraicas, hizo su aparición más tarde. Millares de años vivió el hombre en la fase tribu o clan, y durante esta fase - llamémosla tribu primitiva o salvaje, si queréis - ya el hombre desarrolló toda una serie de instituciones, de usos, de costumbres, de mucho anteriores a las instituciones de la familia paternal.

En estas tribus no existía la familia aislada, como no existe tampoco en muchos mamíferos sociables. La división en el seno de la tribu se fue formando mejor por generaciones, y desde una época remotísima, que se pierde en el crepúsculo del género humano, se habían ido estableciendo limitaciones para impedir las relaciones de matrimonio entre las diversas generaciones, mientras que estaban permitidas entre individuos de una misma generación. Se descubren aún las huellas de este período en ciertas tribus contemporáneas y se las encuentra en el lenguaje, en las costumbres y en las supersticiones de los pueblos muy avanzados en la civilización.

Toda la tribu efectuaba la caza o la contribución voluntaria en común, y aplacada su hambre, se entregaba con pasión a sus danzas dramatizadas. Actualmente se encuentran aún tribus, muy cercanas de esta fase primitiva, arrojadas sobre los circuitos de los grandes continentes, o en las regiones alpestres menos accesibles de nuestro globo.


interconecciones condicionadas

La acumulación de la propiedad privada no podría efectuarse en ellas, puesto que todo objeto que había pertenecido en particular a un miembro de la tribu, era destruído o quemado allí donde se enterraba el cadáver. Esto se efectúa aún en Inglaterra, por los tsiganos, y los ritos funerarios de los civilizadores llevan este sello; los chinos queman modelos de papel de todo lo que poseía el muerto, y nosotros paseamos hasta la tumba el caballo del jefe militar, su espada y sus condecoraciones. El sentido de la institución se ha perdido, pero la forma subsiste.

Lejos de profesar el desprecio por la vida humana, sentían los primitivos horror al suicidio y a la sangre. Derramarla era considerado como una cosa tan grave, que cada gota de sangre vertida, no solamente de sangre humana, sino hasta la de ciertos animales, exigía que el agresor perdiera de la suya una cantidad igual.

Por esto en el seno de la tribu un homicidio era cosa absolutamente desconocida, por ejemplo, en los esquimales, estos sobrevivientes de la edad de piedra que habitan las regiones árticas. Pero cuando se encontraban tribus de origen, color y lengua diferentes, sucedíase muy a menudo la guerra. Verdad es que ya entonces los hombres procuraron suavizar estos encuentros. La tradición, como lo han demostrado muy bien Maine, Post, Nys, elaboraba ya los gérmenes de lo que más tarde convirtióse en derecho internacional. Por ejemplo, no se podía asaltar un pueblo sin prevenir antes a sus habitantes. Nadie osaba matar en el sendero que frecuentaban las mujeres para ir a la fuente. Y para pactar la paz, era necesario pagar el equivalente de hombres muertos en ambos bandos.

Desde entonces estaba por encima de todas las demás una ley: Los vuestros han herido o matado a uno de los nuestros; por consiguiente, nosotros tenemos el derecho de matar a uno de los vuestros o infligirle una herida absolutamente igual a la que ha recibido el nuestro, no importa cual, pues siempre es la tribu la responsable de cada acto de uno de sus miembros. Los tan conocidos versículos de la Biblia: sangre por sangre, ojo por ojo, diente por diente, herida por herida, muerte por muerte -, pero no más, como ha hecho observar muy bien Koenigswarter - tiene aquí su origen. Era su modo de concebir la justicia, y nosotros no podemos enorgullecernos mucho, puesto que el principio de vida por la vida que prevalece en nuestros códigos no es más que una de estas supervivencias.

Como veis, toda una serie de instituciones y muchas más que paso en silencio, todo un código de moral de tribu, fue elaborado durante esta fase primitiva.. y para mantener este núcleo de costumbres sociales, bastaban el vigor, el uso, la costumbre y la tradición. Ninguna necesidad tuvieron de la autoridad para imponerlo.

Sin duda que los primitivos tenían directores temporales. El hechicero, los que pretendían atraer la lluvia, - el sabio de aquella época - procuraban aprovecharse de lo que conocían o creían conocer de la naturaleza para dominar a sus semejantes. Hasta aquél que mejor sabía retener en la memoria los proverbios y los cantos, en los cuales se incorporaba la tradición, gozaba de ascendiente. En aquella época estos instruídos procuraban asegurar su dominio transmitiendo sus conocimientos únicamente a unos cuantos elegidos. Todas las religiones, y hasta las artes y oficios, han principiado, como sabréis, por los misterios.

El valiente, el arrojado. y sobre todo, el prudente, se convertían de este modo en directores temporales en los conflictos con las tribus vecinas, o durante las emigraciones. Pero la alianza entre el portador de la ley, el jefe militar y el hechicero, no existía, y no puede suponerse el Estado en estas tribus, como no se supone en una sociedad de abejas y hormigas, o entre los patagones y esquimales contemporáneos nuestros.

Esta fase duró, no obstante, millares y millares de años, y los bárbaros que invadieron el Imperio Romano habían asimismo pasado por ella. Apenas si acababan de salir de ella.

En los primeros siglos de nuestra era se produjeron inmensas emigraciones entre las tribus y las confederaciones de tribus que habitaban el Asia central y boreal. Oleadas de pueblos, empujados por otros más o menos civilizados, bajados de las altas mesetas del Asia - arrojados probablemente por la desecación rápida de estas mesetas -, fundaron Europa, empujándose unos a otros y mezclándose recíprocamente en su marcha hacia occidente.

Durante estas emigraciones, en que tantas tribus de origen diverso se fundieron, necesariamente tenía que disgregarse la tribu primitiva que existía aún en la mayor parte de Europa.

La tribu estaba basada en la comunidad de origen, en el culto a los comunes antepasados, pero, ¿qué comunidad de origen podían invocar en adelante éstas aglomeraciones que surgían del revoltijo de las emigraciones, de los empujes, de las guerras entre tribus, durante las cuales se veía ya surgir acá y acullá la familia paternal, el núcleo formado por el acaparamiento que algunos hacían de las mujeres conquistadas o robadas a las tribus vecinas?

Los lazos antiguos habían quedado rotos y so pena de disolverse - lo que, en efecto, tuvo lugar respecto de alguna tribu desaparecida para la historia - debían surgir nuevos lazos de unión. Y surgieron. Se hallaron estos lazos en la posesión comunal de la tierra, del territorio sobre el cual una determinada aglomeración acabó por fijarse.

La posesión en común de determinado territorio - valle o colina - se convirtió en la base de una nueva inteligencia. Los dioses antepasados habían perdido toda su significación, y los dioses locales de tal valle, de tal ribera o de tal bosque vinieron a dar la consagración religiosa a las nuevas aglomeraciones, substituyendo a los dioses de la primitiva tribu. El cristianismo, acomodándose más tarde a las supervivencias paganas, hizo de ellos santos locales.

A partir de aquí, la comuna del pueblo, compuesta en parte o enteramente de familias separadas - todos unidos, no obstante, por la posesión en común de la tierra - convirtióse, andando el tiempo, en el lazo de unión necesaria.

Este lazo subsiste aún sobre inmensos territorios de la Europa oriental, en el Asia y en el África. Los bárbaros que destruyeron el Imperio Romano - escandinavos, germanos, celtas, eslavos, etc. -, vivían bajo esta especie de organización. Y estudiando los códigos bárbaros del pasado, como asimismo las confederaciones comunes de pueblo en los kábilas, en los mongoles, en los hindús y en los africanos, etc., que aún existen, ha sido posible reconstituir en toda su plenitud esta forma de sociedad que representa el punto de partida de nuestra actual civilización.


Pedro Kropotkin

martes, agosto 29, 2006

el arte de estrategia

Si el hombre sabio observa una conducta displicente, no inspirará respeto; si se limita a estudiar, sus conocimientos no serán profundos. Debéis ser siempre sinceros, fieles y actuar con buena fe. No entabléis amistad con personas de virtud o conocimientos inferiores a los vuestros. Si tenéis algún defecto, procurad corregirlo.

La cortesía que debe presidir nuestras actuaciones cotidianas se fundamenta principalmente en el respeto y comprensión hacia todos.

Se puede calificar de "hombre superior" el que primero pone en práctica sus ideas, y después predica a los demás lo que él ya realiza.

La verdadera ciencia consiste en conocer que se sabe lo que realmente se sabe, y que se ignora lo que en verdad se ignora. En esto consiste la verdadera sabiduría.

Aprende a escuchar sin descanso para disipar tus dudas; mire tus palabras, para que nada de lo que digas sea superfluo; sólo de este modo lograrás evitar todo error. Obsérvalo todo, para prevenir los daños que pudiera ocasionarte una insuficiente información. Controla tus acciones, y así no tendrás que arrepentirte con frecuencia de ellas. En cuanto hayas conseguido que tus palabras sean normalmente rectas, y no debas arrepentirte con frecuencia de tus acciones, serás digno del cargo que ocupas.


desorden sobre caos

Conocer lo que es justo y no practicarlo es una cobardía.

El hombre superior no discute ni se pelea con nadie. Sólo discute cuando es preciso aclarar alguna cosa, pero aún entonces cede el primer lugar a su antagonista vencido y sube con él a la sala; terminada la discusión, bebe con su contrincante en señal de paz. Estas son las únicas discusiones del hombre superior.

Los hombres ambicionan las riquezas y los honores, pero si no es posible obtenerlos por medios honestos y rectos, deben renunciar a estos bienes. Los hombres huyen de la pobreza y de las injurias, pero, si no pueden evitarse por caminos honestos y rectos es preciso aceptar estos males.

Los defectos y faltas de los hombres dan a conocer su verdadera valía. Si examinamos con atención las faltas de un hombre, llegaremos a conocer si su bondad es sincera o fingida.

Observad a los sabios para comprobar si vosotros poseéis sus virtudes. Observad también a los perversos para meditar en vuestro interior si estáis libres de sus defectos.

Los que controlan en todo momento sus actos, raras veces se desvían del camino recto.

Una virtud nunca puede subsistir aislada; siempre ha de hallarse protegida por otras virtudes.

El hombre prudente es parco en el hablar pero activo en el obrar

Cuando empecé a tratar con los hombres, escuchaba sus palabras y confiaba en que sus acciones se ajustarían a las mismas. Ahora, al tratar con los hombres, escucho sus palabras y al propio tiempo observo sus acciones.

No he conocido a ningún hombre que obrara siempre de acuerdo con sus principios. Yo no hago a los demás lo que no quisiera que ellos hicieran conmigo.

El que sabe mantener un porte digno aun cuando se halla entre sus amigos, conseguirá que sus más íntimos amigos sientan un gran respeto hacia él.

Lo único que yo ambiciono y deseo es no caer en la necesidad de vanagloriarme por mis virtudes y por mi inteligencia, y no pregonar mis buenas acciones.

Un hombre digno debe ayudar a los necesitados, pero no aumentar los bienes de los ricos.

Es mejor amar la verdad que el frío conocimiento de la misma; es mejor complacerse en la práctica de la verdad, que el simple amor hacia ella.

Estaría dispuesto a ejercer cualquier oficio si con él pudiera obtener grandes riquezas por medios honrados; si por el contrario, para enriquecerse debiera emplear medios deshonestos, preferiría seguir en la pobreza dedicándome a mis actividades favoritas.

No he hallado todavía ningún hombre santo; como máximo sólo he logrado conocer a algún hombre sabio. No comprendo cómo puede haber hombres que actúen sin saber lo que hacen.

Quienes son pródigos en exceso y se entregan al lujo, fácilmente se vuelven orgullosos.

Cuando el hombre se halla cerca de la muerte, sus palabras son sinceras y veraces.

Es posible lograr que el pueblo siga al hombre bueno, pero nunca se le podrá forzar a que le comprenda.

En general los hombres aman más la belleza corporal que la virtud.

Cuando uno no ha alcanzado todavía la perfección en el servicio de los hombres, ¿Cómo es posible que sea digno de servir a los espíritus?

¿Qué es la muerte? Si todavía no sabemos lo que es la vida, ¿Cómo puede inquietarnos el conocer la esencia de la muerte?

Tan malo es pasar de la medida como no alcanzarla.

En público, compórtate siempre como si estuvieras ante un personaje muy distinguido; cuando debas dar alguna orden al pueblo, muestra el mismo respeto y dignidad como si estuvieras ofreciendo el gran sacrificio. No quieras para los demás lo que no quisieras para ti.

El hombre bondadoso es mesurado al hablar. El hombre noble es el que nunca sientes pesar ni temor. Sólo el que cuando se examina en su interior no encuentra nada malo puede verse libre de todo pesar y de todo temor.

Resulta totalmente imposible gobernar un pueblo si éste ha perdido la confianza en sus gobernantes.

Buscar ante todo la rectitud de nuestras palabras, y ajustar luego nuestra conducta a ellas. Obrar siempre de acuerdo con la justicia, para perfeccionarnos cada día en su realización. Las inquietudes interiores provienen de desear la vida de quienes se ama, mientras que se desea la muerte de aquellos a quienes se podía, ya que ello es como desear al mismo tiempo la vida y la muerte de alguien. El hombre perfecto no pone su máxima aspiración en las riquezas.

Reflexionar con calma antes de adoptar ninguna determinación, no cansarse nunca de obrar el bien, y tratar cada asunto según convenga.

Lo primero que debe mirar el jefe es que su conducta sea sencilla, recta y justa en todo momento; detener siempre en cuenta los consejos de los demás hombres, ha de controlar en todo momento sus propios actos, y nunca debe mandar despóticamente.

El medio más eficaz para combatir nuestros vicios y malas inclinaciones consiste en no combatir los vicios y malas inclinaciones de los demás antes de haber eliminado los propios.

¿En qué consiste la bondad? En amar a todos los hombres. ¿En qué consiste la ciencia? En conocer a los hombres. El noble no expresa nunca su parecer sobre las cosas que no comprende. Busca la máxima precisión en sus palabras; esto es lo más importante.

Si quien gobierna no es justo, aunque ordene que se practique la justicia no será obedecido.

Cuando el pueblo es tan numeroso, ¿Qué puede hacerse en su bien? Hacerlo rico y feliz. Y cuando sea rico ¿Qué más puede hacerse por él? Educarlo.

Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres.

¿Cuál es la esencia de un buen gobierno? No resolver los asuntos con precipitación y no buscar el propio provecho.

Si todos los habitantes de nuestra aldea sienten afecto hacia un hombre, ¿Qué debemos opinar de él? Este hecho no resulta suficiente para emitir un juicio sobre dicho hombre.

El hombre vulgar es vano y orgulloso, aun cuando su posición no sea elevada. Se halla muy cerca de la perfección el hombre que es constante, paciente, humilde y mesurado en el hablar.

Deben imponerse castigos cuando convenga. La fidelidad no es contraria a una justa corrección.

El que habla en exceso y sin cordura raras veces pone en práctica lo que dice. El hombre noble nunca teme que sus palabras superen a sus obras.

No debe afligirnos el que los hombres no os conozcan. Lo lamentable es que no seáis dignos de ser conocidos por los hombres.

La prudencia aconseja no indignarse cuando los hombres nos engañan, no entristecerse cuando son infieles. El hombre prudente prevé siempre estas eventualidades.

El que de niño no ha respetado a sus hermanos ni a sus padres, en la edad madura no ha hecho nada provechoso, y al llegar la vejez no ha muerto, es un hombre despreciable.

¿Qué es lo más importante para alcanzar una conducta correcta? Ser sincero en todo momento y mantener siempre la palabra dada. Procurar que aún el menor gesto refleje la dignidad interior, y no cometer ninguna acción asombrosa. Si obras así, tu conducta será admirada en todos los lugares, aún entre los pueblos bárbaros. Por el contrario, si no eres sincero, si faltas a tus promesas, si tus gestos no son dignos o tus acciones son deshonrosas, tu conducta será despreciada tanto en una ciudad de 10.000 familias como en un villorrio de 35 vecinos.

El hombre que no medita y obra con precipitación, no podrá evitar grandes fracasos.

No he hallado a nadie que amase las virtudes con la misma intensidad con que se ama la belleza corporal.

Sed rígidos con vosotros mismos, pero condescendientes con los demás. De este modo os veréis libres de toda envidia y resentimiento.

El hombre que no examina cada día en su interior lo que debe hacer, lo que debe imitar, lo que debe aconsejar, y lo que debe reprochar, no hará nada bueno en su vida.

Cuando permanecen muchas personas reunidas durante todo un día, no todo lo que se comenta es justo y equitativo. Es muy frecuente se hable sobre cosas vulgares y que abunden las conversaciones necias.

El noble no da crédito a las palabras por la sola autoridad de quien las pronuncia; tampoco rechaza la verdad aunque provenga de una persona ignorante.

La inconstancia y la impaciencia destruyen los más elevados propósitos.

Cuando la muchedumbre desprecia a alguien, debéis examinar con objetividad su conducta antes de emitir vuestra opinión. También cuando la multitud aclama a alguien, es preciso contemplar con imparcialidad sus obras antes de aprobarlas.

El hombre puede ensalzar las excelencias de la virtud, pero la virtud no puede proporcionar prosperidad y fama al hombre.

Sólo puede ser calificado como "vicioso" el que comete un acto deshonroso y no se corrige.

El noble sólo busca la verdad y no se aferra con ciega obstinación a su criterio.

Transmitid la cultura a todo el mundo, sin distinción de razas ni de categorías.

Las palabras han de expresar con fidelidad nuestro pensamiento.

Los ministros de un príncipe virtuoso deben evitar tres faltas: la petulancia, consistente en hablar cuando nadie les ha pedido su opinión; la timidez, que consisten no atreverse a expresar su opinión cuando se les invita a ello; y la imprudencia, que consiste en hablar sin haber observado antes el estado de ánimo del príncipe.

Sólo los hombres de profunda inteligencia y los necios de mente más obtusa permanecen invariables.

Si se mata una gallina, ¿Para qué utilizar un cuchillo, que sirve para matar bueyes?

Si respetáis vuestra propia persona y a todos nuestros semejantes, nadie podrá despreciaros; si sois generosos, os ganaréis el afecto del pueblo; si sois sinceros, nadie desconfiará de vosotros; si todos vuestros actos os aproximan al bien, vuestro mérito será grande; el amor a los hombres es la mejor arma para gobernar con eficacia.

Aún las profesiones más humildes son dignas de respeto.

Puede calificarse como "amante del estudio" quien cada día adquiere un conocimiento nuevo, y cada mes retiene lo que ha aprendido.

No os avergoncéis de preguntar para resolver vuestro dudas, y meditad las respuestas que os hayan sido dadas.

Los hombres vicioso procuran disimular sus faltas con apariencias de honradez.

Basta una sola palabra acertada del noble para que se le considere entendido sobre una cosa, pero también basta que cometa un solo error para que se diga que no sabe nada. Por consiguiente, el noble debe vigilar mucho sus palabras.

El buen gobernante debe ser generoso sin caer en la prodigalidad; debe cobrar los impuestos suficientes para llevar una vida digna, sin caer en la codicia; su porte debe ser digno y grave, sin dejarse llevar por una vana ostentación; debe tener autoridad, sin que su mando sea despótico; debe exigir con cautela la colaboración del pueblo en los trabajos públicos, para no suscitar su resentimiento.

Realizar cuanto sea para el bien común, ¿No es ésta la mejor forma de generosidad? Desear únicamente las riquezas necesarias para la práctica de las virtudes propias de su dignidad, ¿Puede esto llamarse "codicia?" Si sus propiedades particulares no son demasiado grandes ni demasiado pequeñas, si se ocupa de los asuntos que no son ni muy importantes ni muy insignificantes, si se mantiene a cierta distancia de los hombres sin despreciar a nadie, ¿No es esto la dignidad exenta de orgullo? Si cuida su aspecto exterior, si es equilibrado y ecuánime en todos sus actos, el pueblo entero lo respetará sin experimentar temor, ¿No consiste en esto la autoridad libre de despotismo? Si sólo utiliza el trabajo de los súbditos para realizar lo que es razonablemente necesario, ¿Quién podrá experimentar resentimiento?

Los cuatro vicios relativos al gobierno son los siguientes: no instruir al pueblo y ocultarse la verdad, lo cual recibe el nombre de "tiranía"; exigir una conducta perfecta a todos los ciudadanos sin informarles previamente sus obligaciones, lo que recibe el nombre de "opresión"; no tener prisa en dar las órdenes y pretender luego que se cumplan en el acto, lo que representa una grave injusticia; buscar siempre el propio provecho, lo que recibe el nombre "egoísmo"


Maestro Kong

lunes, agosto 28, 2006

relativismo exacerbado

Para dialéctica de altura la del siglo XIX y primera parte del XX. Desde entonces, desde el fin de la II Guerra Mundial hasta ahora, vivimos de prestado. Los tratados se han convertido en eslóganes y la búsqueda de la verdad en búsqueda de la búsqueda: en definitiva, en la turbadora tentación de que la verdad no existe, por lo que el conocimiento no merece la pena: lo único que merece la pena es la divagación eterna e infructuosa sobre las formas de conocimiento. La cosa empezó a torcerse con Descartes, pero en el siglo XX alcanzó su plenitud, es decir, alcanzó el desastre.

Es como si la razón hubiera sido recluida en una prisión y con ella la libertad. Recluida, claro está en nombre de la libertad de pensamiento. El progreso intelectual de la civilización occidental ha degenerado en un círculo oriental, del que es imposible salir. En Occidente le llamamos relativismo, pero en el fondo el relativismo no esconde más que la anulación del hombre como ser racional y, con ello, la anulación de su libertad. Vivimos en el universo de la contradicción permanente.


pensamiento esferico

Analicemos la situación en unos pocos aforismos, que son lo mandamientos vigentes. El primero y más importante de todos, que los engloba a todos, que los resume y abarca a todos, es el siguiente:

1. “Nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”. Ahora bien, la frasecita de Campoamor, que revela como ninguna otra el fin de las verdades absolutas, es la que incurre en la primera contradicción flagrante: nada es verdad ni nada es mentira… menos esta frase, este principio, este dogma aniquilador.

2. “Prohibido Prohibir”, tradujeron los del mayo francés, una generación que continúa sin abandonar le poder. Ahora bien, si prohibimos prohibir, ya hay algo que sí está prohibido : prohibir.

3. “Todo es opinable”, aseguran los hombres de la sociedad de la comunicación. Sí, todo es opinable; todo menos justamente eso : que todo sea opinable.

4. “Los dogmas son inadmisibles”. Salvo justamente el que a acabo de enunciar, indemostrable pero de aplicación forzosa. En cualquier caso, el hombre siempre parte de un dogma para concluir, tanto en el pensamiento deductivo como en el inductivo

5. “Libertad de pensamiento”. Muy cierto, pero dos más dos sólo son cuatro en base 1 y por definición. Nadie comienza pensar desde cero, sino desde un eje de coordenadas que le viene dado. El pensamiento humano está sometido a reglas estrechas, que componen lo que se conoce como la ciencia de la lógica: no damos para más y no es para avergonzarse de ello. A fin de cuentas, mal de muchos…

6. “Toda idea, principio o creencia es tan respetable como otra”. ¿Todas? No, porque la que acabo de escribir vale mucho más que cualquier otra y es acreedora del mayor de los respetos.

7. “Eduquemos en libertad”. Pero eso es imposible: si concedemos libertad al alumno para someterse o rechazar la educación, seguramente optará por la libertad de no educarse, sobre todo si piensa en el sometimiento y el esfuerzo que implica el hacerlo.

Lo único que importa es la tolerancia, no las ideas que se toleran. Es más, la misma libertad de expresión es un atentado contra la libertad ajena, en cuanto pude influir en el interlocutor.

8. “No acepto aquello que no sea demostrable”. Pero ni tan siquiera puedo demostrar nuestra existencia. Lo empíricamente demostrable no alanza ni el 0,1% e lo conocimientos humanos. Tampoco puedo dar razón de mi existencia.

9. “Lo que se ve, existe, y lo que no se ve, no existe”. Pero nuestros sentidos nos engañan. Además, de esta forma no existirían la lunas de Júpiter, ni el amor, ni el dolor, ni la belleza, ni el arte, ni la literatura… Además, ¿estamos seguros de que la vida no es sueño y ensueño no es la verdadera vida?

10. “Nadie puede decir lo que está bien o lo que esta mal”. Pero esta política de no injerencia es buena en sí misma, así como sus numerosos desarrollos en forma de juicios morales, esos juicios que constantemente estamos pronunciando. Es más, si en algo creemos es en nuestras críticas al próximo o en nuestros halagos (en ésos menos, dado que resultan menos numerosos).

No me extraña que el hombre actual esté mareado. Sufre de vértigo intelectual y sus síntomas son: falta de personalidad, acentuada inseguridad en sus talentos. O sea, que el relativismo le ha llevado al complejo de inferioridad, a la tristeza: Porque el hombre puede ser bueno o malo, sabio o ignorante, pero lo que su propia naturaleza racional no puede aceptar jamás sin romperse en pedazos es vivir en la contradicción. El único velo capaz de ocultar la incoherencia es la locura. Y esa es, precisamente, la meta lógica de todo relativismo.


Eulogio López

domingo, agosto 27, 2006

apostando fuerte


  • Si algo puede salir mal, saldrá mal.
  • No hay límite a lo mal que pueden salir las cosas.
  • Todo sale mal simultáneamente.
  • Todo lo malo se repite.
  • Nada es tan fácil como parece.
  • Nunca pienses que ya no podrás caer más bajo.
  • No hay situación que no pueda empeorar.
  • Si fue malo volverá.
  • Si es malo, permanecerá.
  • La solución que has pensado creará más problemas.
  • Todo puede complicarse más de lo que puedas creer.
  • Saltar un obstáculo te servirá para ver el siguiente.
  • Todo lo que ocurra te perjudicará.
  • Siempre habrá alguien presente cuando cometas un error.
  • Cuando te acuestes tendrás más problemas de los que tenías al levantarte.
  • Si una cosa no puede salir mal, acabará saliendo mal de todas formas.
  • Si todo parece que sale bien, es evidente que se te ha pasado algo.
  • Nunca sale nada como habías planeado.
  • Cuando aparezca un nuevo problema, debes saber que viene acompañado.
  • Cada solución aporta nuevos problemas.
  • Cada reparación crea nuevas averías.
  • La naturaleza encuentra rápidamente la debilidad.
  • Un pequeño error de cálculo afectará a lo que más daño pueda causar.
  • Si dejas que las cosas vaya a su aire, irán mal. Si intervienes, irán peor.
  • Dentro de cada pequeño problema hay un gran problema luchando por abrirse paso.
  • Cuando encuentres la solución, el problema ya no existirá.
  • Lo normal es preverlo todo excepto lo que ocurrirá.
  • Todo lo que pueda ir mal, lo hará al mismo tiempo.
  • Las cosas que pueden ir mal nunca terminan.
  • Los problemas nacen, crecen, se multiplican y permanecen.
  • Basta desear firmemente que algo no ocurra para que acabe ocurriendo.
  • Si piensas en algo bueno, no sucede; si es malo, dalo por hecho.
  • Siempre, lo que no has podido hacer es más importante que lo que has hecho.
  • Nunca necesitarás nada que guardes por si lo necesitas.
  • Si puede romperse, se caerá.
  • Nunca comunica un número equivocado.
  • Tanto si algo puede salir mal como si no, acabará saliendo mal.
  • Los tiempos favorables son breves.
  • No creas en milagros, ampárate en ellos.
  • Si haces alguna cosa convencido de que todos lo agradecerán, verás, muy sorprendido que todos lo criticarán.
  • Nunca se sabe quien tiene razón, pero se sabe quien manda.
  • Es más fácil entrar que salirse de cualquier cosa.
  • Los que viven más cerca son los últimos en llegar.
  • Cuando tienes prisa, el semáforo siempre esta en rojo.
  • Siempre conduce el más inútil.
  • Los seguros lo cubren todo, excepto lo que sucede.
  • La causa principal de los problemas son las soluciones anteriores.
  • Cualquier cosa cortada a medida siempre queda corta.
  • Un juguete irrompible sólo sirve para romper los otros juguetes.
  • Es inútil hacer un aparato a prueba de tontos, siempre existe un tonto capaz de saltarse cualquier protección.
  • Por mucho que busques, siempre hay una manera más fácil de hacer las cosas.
  • Todos te habrían ayudado antes de que hubieras terminado el trabajo.
  • Los planes más sofisticados nunca funcionan. El resto de planes, tampoco.
  • Nunca hay tiempo para hacerlo bien pero siempre hay tiempo para hacerlo mal.
  • El último día de tus vacaciones conocerás a la persona más interesante de tu vida.
  • Toda excursión es cuesta arriba, contra el viento, con lluvia, frío e incomodidades.
  • Sea lo que sea lo que necesites , ese algo siempre está al final de tu mochila.
  • La probabilidad de salir con la chica que te gusta es directamente proporcional al sentimiento de repudia que te tiene.
  • Si echas a caminar, el autobús llegará precisamente cuando te encuentres a mitad de camino entre las dos paradas.
  • Siempre que llegas puntual a la cita no hay nadie allí para comprobarlo, y si por el contrario llegas tarde, todo el mundo habrá llegado antes que tú.
  • La duración de un minuto depende del lado de la puerta del cuarto de baño en que te encuentres.
  • Da igual por donde abras la caja de un medicamento. Siempre te molestará el prospecto.
  • El diagnóstico que antes se descarta será el definitivo.
  • La luz al final del túnel es siempre la del tren que viene de frente.
  • Llegues a la hora que llegues, siempre habrá gente en la cola.
  • La otra cola es más rápida.
  • Si se cambia de cola, la que acabas de dejar avanzará más rápido.
  • Si conservas la calma cuando todos pierden la cabeza es que no te enteras de nada.
  • Si mueves algo pesado con perseverancia, terminará por caerte encima.
  • Si quieres que algo baje de precio inmediatamente, cómpralo.
  • Si quieres que algo te salga bien, no se lo digas a nadie.
  • Si algo finalmente ha ido bien, a la larga hubiera sido mejor que hubiera ido mal.
  • Cuando varias cosas pueden fallar, siempre lo hará la que cause un mayor perjuicio.
  • Cualquier problema sencillo se convierte en insalvable si se hacen las suficientes reuniones para discutirlo.
  • Nunca se hace nada por las razones correctas.
  • En caso de duda, procure que suene convincente.
  • Para hacerse un enemigo, hágale un favor a alguien.
  • Siempre puedes encontrar aquello que no estás buscando.
  • Tarde o temprano, se producirá el peor conjunto posible de circunstancias.
  • Encontrarás lo que buscabas cuando hayas comprado otra cosa igual.
  • Si sólo te queda un clavo, se doblará.
  • La suposición engendra error.
  • Si un programa es útil, tendrá que ser modificado.
  • Si un programa es inútil, tendrá que ser documentado.
  • Si un programa funciona a la primera, es que ese programa ya se ha quedado obsoleto.
  • Si has estropeado un trabajo, todo lo que hagas para arreglarlo, lo empeorará aún más.
  • Si encuentras algo que habías perdido hace tiempo, perderás otra cosa.
  • Si compras un aparato electrónico y ya sabes cómo funciona, es que es antiguo.
  • Si los cables se pueden conectar de dos formas distintas, la primera fundirá los plomos.
  • La mejor oportunidad aparece en el momento más inoportuno.
  • El cliente que peor paga es el que más se queja.
  • Si en un único minuto al mes te relajas, el jefe te pillará.
  • Errar es de humanos, pero para liar las cosas de verdad, hace falta un ordenador.
  • La complejidad de un programa aumenta hasta exceder la capacidad del programador.
  • Cualquier programa acabado es obsoleto antes de ejecutarse por primera vez en un ordenador.
  • No importa la capacidad del disco duro; la información se expandirá hasta llenarlo por completo.
  • Si un problema provoca las suficientes reuniones, éstas serán más importantes que el problema.
  • Si encuentras la avería, no tendrás ninguna herramienta que te sirva.
  • Si ha sido fácil, las consecuencias serán desastrosas e interminables.
  • Si le preguntas a alguien donde está el error, no lo encontrará.
  • Si alguien da un vistazo por casualidad, encontrará el error inmediatamente.
  • No discutas con un tonto; a los ojos de los demás, hay tantas posibilidades de que el tonto parezca más listo que tú como que tú parezcas el más tonto de los dos.
  • No pierdas tiempo en pensar lo que los demás piensan de tí; están demasiado ocupados en pensar lo que los demás piensan de ellos.
  • La noticia de que algo ha ido mal te llegará en tu momento más débil.
  • Si tocas una cosa el tiempo suficiente, la romperás.
  • Todos tenemos un sensacional proyecto que nunca verá la realidad.
  • Si en tu vida aparecen 3 oportunidades, lo harán simultáneamente.
  • De entre las 3 oportunidades, escogerás la peor.
  • Si las 3 oportunidades eran buenas, las dejarás escapar.
  • Si existen distintas opciones a seguir, siempre se escoge la peor.
  • El bolígrafo más caro y preciso siempre cae de punta.
  • Los amigos van y vienen. Los enemigos se acumulan.
  • Los buenos momento son fugaces; los malos, eternos.
  • Todo lleva más tiempo de lo que piensas.
  • En la práctica, no te importa si el fuego es amigo o enemigo.
  • El enemigo tiene mejor puntería.
  • Si es verde o se retuerce, es Biología. Si apesta, es Química. Si no funciona, es Física. Si es incomprensible, es Matemáticas. Si no tiene sentido, es Filosofía.
  • Cualquier discusión que se alargue lo suficiente, terminará por cuestionar el significado académico de cada una de las palabras que se han usado.
  • Te expliquen lo que te expliquen nunca es toda la verdad. Te hablen de lo que te hablen, te están hablando de dinero.
  • Toda constante varía.
  • La verdad no es objetiva.
  • La repetición no establece la verdad.
  • Cualquier cosa que digas será mal interpretada.
  • Todo comportamiento puede ser criticado.
  • Si los hechos no se ajustan a la teoría, deben ser desechados.
  • No hay tarea tan simple que no pueda salir mal.
  • Cuanto más evidente resulta un teorema, más difícil es demostrarlo.
  • Todo puede demostrarse usando un estudio estadístico apropiado.
  • El desorden se expande en proporción a la tolerancia para el mismo.
  • La urgencia es inversamente proporcional a la importancia.
  • Cualquier situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar.
  • Siempre hay un problema para cada solución.
  • Si observas un problema muy de cerca, formarás parte de él.
  • En toda la historia de la humanidad, nunca se ha hecho nada según las previsiones.
  • Una conclusión nace cuando ya no se te ocurre nada.
  • Cualquier solución aporta nuevos problemas.
  • El progreso aporta nuevos problemas.
  • Un verdadero problema no tiene solución.
  • Crea problemas para los que sólo tú sepas poner solución.
  • Evita en temas profundos, pero si te acorralan, plantea una pregunta estúpida.
  • Desconcertarás a tus oponentes y te dejarán tranquilo.
  • Si no les convences, confúndelos.
  • La confusión genera ocupación.
  • Primero di no; luego negocia.
  • Nunca te conformes con aquello a lo que puedas llegar.
  • Todo el mundo es el personaje raro de alguien.
  • El infierno son los demás.
  • Sólo existen errores.
  • La verdad varía.

ley de Murphy

recogiendo el testigo



desde lo mas hondo de tu ser
ya me imaginaba que estarias haciendo cualquier cosa inaccesible para el resto de los mortales, escribiendo una tesis sobre la energía nuclear, haciendo una biografía de Joseph Goebbels, en fin, entregado a la causa de la humanidad con mayusculas, no te veo recogiendo tomates en tierra esteril