sábado, noviembre 11, 2006

simulacro y simulaciones

Podemos tomar como la alegoría más adecuada de la simulación el cuento de Borges donde los cartógrafos del Imperio dibujan un mapa que acaba cubriendo exáctamente el territorio: pero donde, con el declinar del Imperio, este mapa se vuelve raído y acaba arruinándose, unas pocas tiras aún discernibles en los desiertos la belleza metafísica de esta abstracción arruinada, dando testimonio del orgullo imperial y pudriéndose como un cadáver, volviendo a la sustancia de la tierra, tal y como un doble que envejece acaba siendo confundido con la cosa real. La fábula habría llegado entonces como un círculo completo a nosotros, y ahora no tiene nada excepto el encanto discreto de un simulacro de segundo órden.

La abstracción hoy no es ya la del mapa, el doble, el espejo o el concepto. La simulación no es ya la de un territorio, una existencia referencial o una sustancia. Se trata de la generación de modelos de algo real que no tiene origen ni realidad: un "hiperreal". El territorio ya no precede al mapa, ni lo sobrevive. De aquí en adelante, es el mapa el que precede al territorio, es el mapa el que engendra el territorio; y si reviviéramos la fábula hoy, serían las tiras de territorio las que lentamente se pudren a lo largo del mapa. Es lo real y no el mapa, cuyos escasos vestigios subsisten aquí y allí: en los desiertos que no son ya más del Imperio, sino nuestros. El desierto de lo real en sí mismo.

De hecho, incluso invertida, la fábula es inútil. Quizá sólo queda la alegoría del Imperio. Puesto que es con el mismo imperialismo con el que los simuladores de hoy en día intentan que todo lo real coincida con los modelos de simulación. Pero ya no es cuestión que se decida entre mapas y territorio. Algo ha desaparecido: la diferencia soberana entre ellos que era el encanto de la abstracción. Ya que es la diferencia lo que forma la poesía del mapa y el encanto del territorio, la magia del concepto y el encanto de lo real. Lo real se produce a partir de unidades miniaturizadas, de matrices, bancos de memoria y modelos de comandos ? y con estos puede reproducirse un número indefinido de veces. Ya no tiene que ser racional, puesto que ya no se mide respecto a algún ideal o instancia negativa. No es más que práctico, operacional.

Del mismo órden que la imposibilidad de redescubrir un nivel absoluto de lo real, es la imposibilidad de representar una ilusión. La ilusión ya no es posible, dado que lo real tampoco es ya posible. Es el problema político completo de la parodia, de la hipersimulación o de la simulación ofensiva, el que se plantea aquí.

Por ejemplo: sería interesante ver si el aparato represivo no reaccionaría más violentamente ante una toma de rehenes simulada que ante una real. Al fin y al cabo, la real sólo cambia el órden de las cosas, el derecho a la propiedad, mientras que la simulada interfiere con el mismo principio de realidad. La transgresión y la violencia son menos dañinos, puesto que sólo desafían la distribución de lo real. La simulación es infinitamente más dañina, puesto que siempre está sugiriendo que la ley y el órden en sí mismos podían realmente no ser más que una simulación.


tocar sin ser tocado

Pero la dificultad es proporcional al riesgo. ¿Cómo fingir una ruptura y ponerla a prueba? Simula un robo en unos grandes almacenes: ¿cómo convences a los guardias de seguridad de que era un robo simulado? No hay diferencia "objetiva": los mismos gestos y los mismos signos existen que en un robo real; de hecho, los signos no inclinan hacia ninguno de los dos lados. En lo que al órden establecido concierne, siempre pertenecerán al órden de lo real.

Organiza una toma falsa de rehenes. Asegúrate de que tus armas no pueden causar daño alguno, y toma a rehenes de tu mayor confianza de modo que ninguna vida esté en peligro (de otro modo te arriesgas a cometer un delito). Pide una recompensa, y arréglalo de modo que la operación pueda llegar a grear la mayor conmoción posible - en resumen, permanece cerca de la "verdad", para probar la reacción del aparato a una simulación perfecta. Pero aun así no tendrás éxito: la red de signos artificiales serán irremediablemente mezclados con elementos de lo real (un oficial de policía realmente disparará al tenerte a tiro; un cliente del banco se desmayará y morirá de un ataque al corazón; realmente te pondrán recompensa) en resumen, te encontrarás sin remedio inmediatamente en lo real, una de cuyas funciones es precisamente devorar cualquier intento de simulación, para reducirlo todo a un poco de realidad - lo cual es exáctamente todo lo que es el órden establecido, mucho antes de que las instituciones y la justicia tomen parte jueguen su papel.

En esta imposibilidad de aislar el proceso de la simulación debe verse todo el empuje de un órden que sólo puede ver y entender en términos de "un poco de realidad", dado que no puede funcionar en ningún otro lugar. La simulación de un delito, será castigada con mayor ligereza (porque no tiene "consecuencias"), o será castigado como ofensa a lo público (por ejemplo, se hizo una operación policial "por nada"). Nunca como una simulación, puesto que precisamente como tal no hay equiparación con lo real, y por tanto tampoco represión. El reto de la simulación es irrecibible por el poder. ¿Cómo puedes castigar la simulación de virtud? Y aun así es tan seria como la simulación de un crimen. La parodia hace la obediencia y la transgresión equivalentes, y eso es el crimen más serio, dado que cancela la diferencia respecto a la que la ley está basada. El órden establecido no puede hacer nada contra ello, puesto que la ley es un simulacro de segundo órden mientras que la simulación es de tercero, más allá de lo verdadero y lo falso, más allá de las equivalencias, más allá de las distinciones racionales sobre las que funcionan el poder y lo social. Así pues, fallando en lo real, es aquí donde debemos apuntar al órden.

Por esto es por lo que el órden siempre opta por lo real. En un estado de no-certeza, siempre prefiere asumir esto. Pero esto se hace cada vez más y más difícil, puesto que es pragmáticamente imposible aislar el proceso de simulación. A través de la fuerza de la inercia de lo real que nos rodea, el inverso también es cierto (y esta misma reversibilidad forma parte del aparato de simulación y de la impotencia del poder): es decir, ahora es imposible aislar el proceso de lo real, o probar lo real.

Así, todas las tomas de rehenes y parecidos son ahora como si fueran tomas de rehenes simuladas, en el sentido de que están inscritas de antemano en los rituales de orquestación y decodificación de los medios, anticipados en su forma de presentación y consecuencias posibles. En resumen, su función es la de un grupo de símbolos dedicados exclusivamente a su recurrencia como signos, y ya no más hacia su "verdadero" objetivo en absoluto. Pero esto no los hace inofensivos. Al contrario, equivale a eventos hiperreales, deprivados de todo contenido u objetivos particulares, pero refractados indefinidamente el uno por el otro, de modo que son inverificables por un órden que sólo puede moverse en lo real y lo racional, en los fines y medios. Un órden referencial que sólo puede dominar a los propios referenciales, una forma de poder específico que sólo puede dominar un mundo específico, pero que no puede hacer nada ante la recurrencia es en fin de la simulación, sobre esa nébula sin peso que ya no obedece la ley de la gravitación de lo real el poder en sí mismo desgajándose en este espacio y convirtiéndose en una simulación de poder, desconectado de sus objetivos, y dedicado a la simulación en masa.

La única arma del poder, su única estrategia contra esta derrota, es reinyectar realidad y referencialidad en todos lados, para intentar convencernos de la realidad de lo social, de la gravedad de la economía y las finalidades de la producción. Para ese propósito prefiere el discurso de la crisis, pero también ¿por qué no? el discurso del deseo. "¡Toma tus deseos como realidad!" podría entenderse como el slogan definitivo del poder, puesto que en un mundo no-referencial incluso la confusión del principio de realidad con el principio de deseo es menos dañino que la hiperrealidad contagiosa. Uno permanece entre principios, ahí el poder siempre tiene razón.

La hiperrealidad y la simulación disuaden todo principio y todo objetivo; vuelven contra el poder esta disuasión que ha sido tan bien utilizada por largo tiempo. Pues fue el capital el primero en alimentarse a través de su historia de la destrucción de toda referencia, todo objetivo humano, lo que quebró toda distinción ideal entre verdadero y falso, bueno y malo, para establecer una ley radical de equivalencia e intercambio, la ley de hierro de su poder. Fue el primero en practicar disuasión, abstracción, desconexión, desterritorialización, etc; y si fue el capital el que fomentó el concepto de la realidad, fue también el primero en liquidarlo en el exterminio de cada valor de uso, cada equivalencia real de producción y riqueza, en la omnipotencia de la manipulación. Ahora es esta misma lógica la que hoy se endurece aun más contra él. Y cuando intenta luchar contra esta catastrófica espiral secretando un último brillo de realidad, en el que pueda encontrarse un último brillo de poder, sólo multiplica los signos y acelera el juego de la simulación.

Al estar históricamente amenazado por lo real, el poder arriesgó la disuasión y la simulación, desintegrando toda contradicción a través de la producción de signos equivalentes. Cuando es amenazado hoy por la propia simulación (la amenaza de desaparecer en el juego de signos), el poder arriesga lo real, arriesga crisis, juega con la remanufacturación de las bases artificiales, sociales, económicas, políticas. Esta es una cuestión de vida o muerte para él, pero es tarde.

De ahí la histeria característica de nuestro tiempo: la histeria de la producción y reproducción de lo real. La otra producción, aquella de bienes y comodidades, aquella belle epoque de la economía política, ya no tiene sentido por sí misma, y no lo ha tenido ya por un tiempo. Lo que la sociedad busca a través de la producción y sobreproducción, es la restauración de lo real que se le escapa. Por esto es por lo que la producción "material" contemporánea es en sí misma hiperreal. Conserva todas sus características y todo su discurso de la producción tradicional, pero no es más que su refracción a una escala más baja (así que los hiperrealistas atan a una impresionante semejanza una realidad donde ha escapado todo encanto, todo significado, toda la profundidad y la energía de la representación). Así, el hiperrealismo de la simulación se expresa en todas partes por la impresionante semejanza de lo real a sí mismo.

El poder también por algún tiempo ya no produce más que signos de su propia semejanza. Y al mismo tiempo, otra figura de poder entra en juego: la demanda colectiva por signos de poder - una unión sagrada que se forma alrededor de la desaparición del poder. Todo el mundo pertenece a él más o menos con miedo ante el colapso de lo político. Y al final, el juego del poder no resulta ser más que la obsesión crítica con el poder - una obsesión con su muerte, con su supervivencia, cuanto mayor más desaparece; cuando ha desaparecido por completo, lógicamente estaremos bajo el completo hechizo del poder -, un recuerdo cautivador anunciado ya en todas partes manifestándose en un lugar particular, y al mismo tiempo la compulsión para librarse de él (nadie lo quiere ya, todos lo descargan sobre otros), y el aprensivo lamento sobre su pérdida. Melancolía para sociedades sin poder: esto ya alzó al fascismo, esa sobredosis de un referencial poderoso en una sociedad que no puede acabar su lamento.

Pero estamos aún en el mismo barco: ninguna de nuestras sociedades sabe cómo manejar su lamento por lo real, por el poder, por lo social, que se implica en esta ruptura. Y es a través de una revitalización artificial de todo esto por lo que intentamos escapar a ello. Inevitablemente esto acabará en el socialismo. A través de un giro de los eventos y una ironía que ya no pertenece a la historia, es a través de la muerte de lo social que el socialismo emergerá - tal y como es a través de la muerte de Dios que las religiones emergen -. Un retorcido camino, un evento perverso y reverso ininteligible a la lógica de la razón. Tal y como lo es el hecho de que el poder tan sólo está presente para ocultar que no hay ninguno. Una simulación que puede continuar indefinidamente, puesto que - no como el "verdadero" poder que es o fue una estructura, una estrategia, una relación de fuerza, un interés - ahora no es más que el objeto de una demanda social, y por tanto sujeta a la ley de la oferta y la demanda, en lugar de a la violencia y la muerte. Complétamente destripada de su dimensión política, es dependiente como cualquier otro bien manufacturado, de la producción y el consumo de las masas. Su brillo ha desaparecido - sólo la ficción de un universo político se salva.

Del mismo modo con el trabajo, el brillo de su producción y su violencia no existen ya. Todo el mundo produce aún, y más y más, pero el trabajo sutilmente se ha convertido en otra cosa: una necesidad (como Marx idealmente lo vio, pero no en el mismo sentido), el objeto de la demanda social, como el ocio, al que es equivalente en el cómputo general de las opciones de vida. Una demanda igualmente proporcional exáctamente a la pérdida de base del proceso del trabajo. El mismo cambio en la fortuna como en el poder: el objetivo del escenario en que se representa el trabajo es ocultar el hecho de que el trabajo-real, la producción-real, han desaparecido. Y por ello también lo ha hecho la huelga-real, que ya no es detener el trabajo, sino su polo alternativo en la ascensión ritual del calendario social. Es como si todos hubieran "ocupado" su lugar de trabajo, tras declarar la huelga, y hubieran seguido produciendo,... como es costumbre en trabajos conducidos por uno mismo, en exáctamente los mismos términos que antes, declarándose a sí mismos (y estando virtualmente) en un estado de huelga permanente.

No es esto un sueño de ciencia ficción: en todas partes es una cuestión de duplicar el proceso del trabajo y de un doble para el proceso de la huelga, que se incorpora como crisis en la producción. Así que no hay ya más huelgas o trabajo sino ambos a la vez, quiere decir algo totalmente distinto: una brujería del trabajo, un escenodrama (para no decir melodrama) de la producción, una dramaturgia colectiva ante el vacío escenario de lo social.

No es ya más una cuestión de la ideología del trabajo - de la ética tradicional que oculta el proceso "real" de trabajo y el proceso "objetivo" de explotación sino del escenario de trabajo. Del mismo modo, no es ya una cuestión de la ideología del poder, sino del escenario del poder. Las ideologías clásicamente corresponden a la traición de la realidad a través de los signos; la simulación corresponde al cortocircuito de la realidad y su reduplicación a través de signos. Siempre es el objetivo del análisis ideológico la restauración del proceso objetivo; siempre es un falso problema intentar restaurar la realidad detrás del simulacro.

Por esto es en última instancia por lo que el poder siempre está apoyado por los discursos y los discursos sobre ideología, pues todos estos discursos acerca de la verdad, incluso y especialmente si tienen un carácter revolucionario, para contrarrestar las caídas mortales de la simulación.


Jean Baudrillard

viernes, noviembre 10, 2006

retorno a los origenes

En tiempos de orden se debe ser preciso; en tiempos turbulentos se debe ser flexible.

Quienes viven de manera virtuosa pueden estar afligidos por un tiempo, pero quienes dependen de adular al poder se hallan siempre desamparados. Las personas que han despertado ven lo que está más allá de las circunstancias y reflexionan acerca de la vida y de la muerte, de manera que pueden experimentar pasajeramente la aflicción, pero no el desamparo permanente.

Cuando estás apegado al mundo sólo ligeramente, ligero es también el efecto del mundo sobre ti. Cuando estás intensamente envuelto en ocupaciones diversas, sus enredos también se intensifican. Así pues, para las personas iluminadas la simplicidad es superior al refinamiento, y la libertad preferible al cumplimiento de las formas.

La manera de pensar de las personas iluminadas, al igual que el azul del cielo y la luz del sol, no ha de ser escondida por los demás. Pero sus talentos, al igual que gemas que han de ocultarse, no han de darse fácilmente a conocer a los demás.

Se considera personas puras de corazón las que no se acercan al poder y a la fama; pero quienes pueden estar cerca sin verse afectadas son las más puras de todas. Se considera personas de espíritu elevado aquellas que ignoran cómo conspirar e intrigar; mas quienes saben cómo hacerlo pero no lo hacen, son las de espíritu más elevado.

Cuando estás oyendo constantemente palabras ofensivas y tienes siempre en mente algún asunto irritante, sólo entonces tienes una piedra de afilar para desarrollar el carácter. Si sólo oyes lo que te agrada y sólo actúas en aquello que te ilusiona, estás enterrando tu vida en un veneno mortal.

Incluso los pájaros se entristecen en medio de una violenta tormenta; incluso las plantas se alegran en un día soleado. Obviamente, el cielo y la tierra no pueden actuar sin moderar su fuerza siquiera durante un día; la mente humana no puede funcionar sin un espíritu alegre siquiera por un día.

Las bebidas fuertes, los alimentos pesados y los platos con muchas especias no son realmente sabrosos; el verdadero sabor es delicado. Las maravillas y las rarezas no son características de las personas realizadas; las personas realizadas son simplemente normales.

El universo es silencioso e inmóvil, pero las obras de la energía nunca descansan, ni siquiera por un instante. El sol y la luna están en movimiento día y noche, pero su luz nunca cambia. Así pues, las personas iluminadas han de tener un sentimiento de urgencia en los momentos de ocio y una actitud de descanso cuando están ocupadas.

Entrada la noche, cuando todo el mundo descansa, siéntate en soledad y observa dentro de tu mente; percibirás entonces cómo desaparece la ilusión y aparece la realidad. En cada una de estas ocasiones ganas un vasto sentimiento de lo que es posible. Una vez que has percibido cómo aparece la realidad, pero que es dificil escapar a la ilusión, te vuelves también más humilde.

Las bendiciones suelen suscitar también desventuras; por lo tanto, permanece atento cuando las cosas te van bien. El éxito puede lograrse tras el fracaso; así pues, no abandones en los momentos de decepción.

Quienes viven con simplicidad suelen ser puros de corazón, mientras que quienes viven en el lujo tal vez sean esclavos y serviles. Parece que la voluntad se clarifica con la sencillez, mientras que la conducta se arruina con el desenfreno.

Sé abierto y amplio de espíritu en esta vida, y así nadie podrá quejarse de ti. Deja que tu generosidad perdure mucho tiempo tras tu muerte, para que todo el mundo quede satisfecho. Donde se estreche el camino, haz un alto para dejar pasar a los demás; cuando hay buena comida, deja un tercio para que otros la disfruten. Es ésta una buena manera de vivir en el mundo con paz y felicidad.

Existe un verdadero Buda en la vida de familia; existe un Tao real en las actividades de cada día. Vivir con sinceridad y armonía, y promover la comunicación con un comportamiento alegre y palabras amistosas, es más elevado que la práctica formal de la meditación.


profundo origen

Las personas que son compulsivamente activas son inestables, mientras que las adictas a la quietud son indiferentes. Se debe tener un espíritu vivo en medio de la tranquilidad; ésta es la manera de ser de las personas iluminadas.

No seas muy severo en criticar los defectos de la gente; considera hasta qué punto pueden aguantar. No seas demasiado altanero al disfrutar de la virtud, de manera que los demás puedan practicarla.

Una oruga en la basura es algo sucio, pero se transforma en una cigarra que sorbe rocío en la brisa otoñal. Las plantas enterradas no tienen prestancia, pero se transforman en brillo incendiado a la luz de la luna estival. Así, sabemos que la pureza surge de la impureza, y que la luz nace de la oscuridad.

La presunción y la arrogancia son estados adquiridos de la mente. Conquista los estados adquiridos de la mente, y podrá desarrollarse la cordura original. La pasión y la voluntariedad son partes de la falsa conciencia; suprime la falsa conciencia, y aparecerá la conciencia verdadera.

Si piensas en la comida con el estómago lleno, no te preocuparás del sabor. Si piensas en la sensualidad después de hacer el amor, descubres que no te interesa el sexo. Por ello, si la gente reflexionase sobre el arrepentimiento que sienten después para prevenir la locura del momento, mantendría una actitud estable y no caería en el error.

Cuando te halles en una posición de importancia, no pierdas la actitud de retiro rural. Cuando te encuentres de retiro en el campo, mantén los asuntos de estado en la mente. No se necesita por fuerza buscar el éxito en el mundo. No busques la gratitud de los demás; es un beneficio no estar resentido.

La diligencia consciente es una virtud, pero si es exagerada no aporta satisfacción y alegría. La sobriedad y la simplicidad son nobles virtudes, pero si son demasiado austeras no servirán para ayudar a los demás.

Quienes hayan llegado a un callejón sin salida, han de examinar sus intenciones originales; quienes hayan triunfado han de observar a dónde se dirigen.

Cuando los ricos y bien aposentados, que debieran ser generosos, son por el contrario malévolos y crueles, hacen que su comportamiento sea infame y despreciable, a pesar de sus riquezas y posición. Cuando los que son intelectualmente brillantes, que debieran ser reservados, se muestran por el contrario ostentosos, son ignorantes y necios, a pesar de su brillantez.

Cuando uno ha estado en una baja posición, se sabe qué peligroso es subir a una alta posición. Cuando se ha estado en la oscuridad, se sabe cuán revelador es entrar en la luz. Si se ha mantenido la quietud, se sabe qué cansada es la actividad obligada. Si se ha alimentado el silencio, se sabe qué perturbador es el exceso de charla.

Es posible deshacerse de las maneras mundanas tras abandonar las ambiciones sociales. Se entra en la sabiduría tras abandonar las ambiciones espirituales.

Los deseos no dañan tanto la mente como la dañan las opiniones. Los sentidos no estorban tanto la iluminación como la estorba el intelecto. Volubles son los sentimientos; el mundo está lleno de azares. Cuando te halles en una situación sin salida, has de saber cómo retroceder. Cuando las cosas van suavemente, esfuérzate por permanecer respetuoso.

Al tratar con personas sencillas, es fácil comportarse con gravedad, pero difícil evitar menospreciarías. Al tratar con personas de rango superior, es fácil ser respetuoso con ellas, pero difícil ser corteses.

Es preferible ser simple y rechazar el intelectualismo, que retener la propia cordura y devolverla al universo. Es preferible dejar la extravagancia de lado y contentarse con la simplicidad, a dejar un nombre famoso al mundo.

Para conquistar a los demonios, conquista primero tu mente. Cuando la mente ha sido dominada, los demonios se alejan obedientes. Para controlar a los malhechores, controla primero tu propio estado de humor. Cuando tu estado de humor es equilibrado, los canallas no pueden hacerte ningún mal.

Enseñar a estudiantes es como criar una hija virgen; es necesario ser estricto acerca de adónde van y cuidadoso con lo que ven. Una vez que se han mezclado con la gente que no deben, es como plantar una mala semilla en un campo limpio; será difícil hacer crecer una buena cosecha.

En asuntos del deseo, no te precipites en implicarte porque sea fácil; una vez que te has implicado, te hundirás profundamente. En asuntos de principio, no retrocedas por miedo a la dificultad; una vez que desciendes hacia atrás, pierdes por completo tus cimientos.

Quienes son cuidadosos, cuidan de si mismos al igual que cuidan de los demás, poniendo atención en cada situación. Quienes no son cuidadosos, se desairan a sí mismos y a los demás, descuidando cada situación. Las personas iluminadas cuidan de no implicarse demasiado ni permanecer indiferentes.

A quienes se aproximen a ti con riquezas, respóndeles con compasión. A quienes se acerquen a ti con su rango, respóndeles con justicia. Las personas iluminadas no son prisioneras de los que mandan. Cuando alguien está decidido, puede superar el destino; cuando la mente está unificada, ésta moviliza la energía. Las personas iluminadas no permiten que ni siquiera la naturaleza las encasille en un molde.

Al establecerte en la sociedad, si no tienes nobleza de carácter, será como cepillarte la ropa en medio del polvo o lavarte los pies en medio del barro. ¿Cómo podrías ser libre? En tus tratos con el mundo, si no eres respetuoso, serás como una polilla volando pegada a la llama o un carnero embistiendo un cercado. ¿Cómo podrías estar en paz?

Los estudiantes necesitan reunir todo su ánimo vital y encaminarlo totalmente en una dirección. Si cultivas cualidades personales con tu mente concentrada en el éxito y en los honores, no realizarás progresos reales. Si lees con tu interés puesto en el disfrute de la estética literaria, no harás que tu mente sea más profunda.

Existe una gran compasión en todo el mundo; un Buda y un carnicero no poseen mentes diferentes. Existe un gozo real en todas partes, tanto en una lujosa mansión como en una humilde choza. Es sólo cuando uno se ve invadido por los deseos y bloqueado por los sentimientos, cuando se pierde lo que realmente está presente; y esto crea toda la diferencia en el mundo.

Desarrollar la fuerza de carácter y cultivar la iluminación requiere un cierto grado de indiferencia. En cuanto que aparece la fascinación, se persiguen objetos del deseo. Ayudar al mundo o gobernar un estado requiere un sentimiento de desapego. En cuanto aparece el apego, se está en peligro.

Las buenas personas son pacificas no sólo en la acción; sus espíritus son amables incluso en sueños. Las personas malvadas son perversas no sólo en sus acciones; incluso sus voces y risas son perjudiciales.

Cuando el hígado está enfermo, la vista decae; cuando el riñón está enfermo, el oído se ve afectado de manera adversa. La enfermedad no es visible, pero si sus efectos. Por ello, las personas iluminadas, como desean liberarse de las imperfecciones evidentes, primero eliminan las imperfecciones ocultas.

No hay mayor dicha que tener pocas preocupaciones, ni mayor desdicha que tener muchos desvelos. Sólo quienes han sufrido por sus desvelos conocen la dicha de tener pocas preocupaciones. Sólo quienes han calmado su mente conocen la desdicha de tener muchos desvelos.

En tiempos de orden se debe ser preciso; en tiempos turbulentos se debe ser flexible. En tiempos de degeneración han de combinarse precisión y flexibilidad. Al tratar con buena gente se ha de ser magnánimo; al tratar con mala gente se ha de ser estricto. En el trato de la gente normal ha de combinarse la magnanimidad y el sentido de lo estricto.

No pienses en cualquier servicio que hayas podido hacer a los demás; piensa en lo que has podido hacer para ofenderles. No olvides lo que otros han hecho por ti; olvida aquello en lo que otros te han ofendido.

Cuando los que hacen obras de caridad las hacen sin sentimiento de autosatisfacción y sin pensamientos de recompensa, incluso una pequeña donación es grande. Cuando los que ayudan a los demás calculan su propio sacrificio y piden gratitud y recompensa, incluso una gran donación es pequeña.

Las circunstancias de la gente pueden ser estables o inestables; ¿cómo podrías garantizar que únicamente tú eres estable? Tus propios sentimientos pueden ser razonables o irrazonables; ¿cómo podrías esperar que los demás sean siempre razonables? Es muy útil ver las cosas bajo esta luz y corregir de este modo las contradicciones de tus expectativas hacia ti mismo y hacia los demás.

Sólo cuando tu mente es limpia estás en un estado adecuado para leer libros y estudiar a los clásicos. En caso contrario, cuando lees acerca de una buena obra, intentarás reivindicaría como si fuera tuya; y cuando oigas un buen dicho, lo tomarás prestado para encubrir tus fallos. Esto es lo mismo que prestar armas a un rebelde, o proporcionar herramientas a un ladrón.

Es preferible personas sobrias que tienen de más a pesar de ser pobres, que personas derrochadoras que son ricas pero están insatisfechas. Las personas de talento que trabajan mucho y se vuelven blanco del resentimiento no pueden compararse con las ineptas que viven tranquilamente y conservan íntegra su verdadera naturaleza.

Quienes leen libros pero no ven la sabiduría de los sabios son esclavos de la letra. Quienes trabajan en oficinas públicas y no aman a la gente son ladrones que roban el salario. Quienes enseñan pero no practican lo que enseñan son meros charlatanes. Quienes intentan hacer un trabajo con éxito sin considerar el desarrollo del carácter lo encontrarán sin sustancia.

En la mente humana existe un verdadero libro, pero está cerrado en ediciones fragmentadas. Existe una melodía real, pero está oscurecida por canciones ruidosas y danzas ostentosas. Los estudiantes deberían eliminar los accesorios y buscar directamente lo esencial; sólo entonces serán capaces de experimentarlo y servirse de ello.

En la mente comprometida que se esfuerza con pesar, siempre se encuentra alguna alegría. La pena de la decepción emerge en la complacencia de la satisfacción.

La riqueza, la posición social, el honor y la alabanza que provienen de las cualidades de la iluminación son como flores serranas, que brotan y florecen de manera natural. Los que provienen de las realizaciones profesionales son como flores en tiestos, que son trasladadas de lugar, cortadas y trasplantadas. Los que proceden de un poder pasajero son como flores en jarrones, sin raíces, que se marchitan rápidamente.

Cuando llega la primavera y el tiempo se hace cálido, las flores embellecen el paisaje y los pájaros gorjean placenteramente. Si las personas que son suficientemente afortunadas para obtener puestos oficiales, estar bien alimentadas y tener buenas casas, no se preocupan en asentar una sólida cultura y no realizan buenas obras, aunque vivan cien años, es como si no hubieran vivido en absoluto.

Las personas instruidas han de ser esforzadas y diligentes, pero han de ser también libres de espíritu. Si son demasiado rigurosas y austeras, tienen la cualidad de tratar con la muerte como el otoño, pero carecen de la cualidad de dar la vida como la primavera. ¿Cómo pueden así hacer evolucionar a la gente?

Quienes son realmente virtuosos no son conocidos por su virtud. Quienes se crean dicha reputación lo hacen por motivos egoístas. Quienes son realmente habilidosos no emplean recursos artificiosos. Quienes emplean recursos artificiosos son ineptos por hacerlo.

Existe un tipo de vasija que se vuelca cuando está llena. Una hucha-cerdito no se rompe mientras está vacía. Así, para las personas iluminadas. es mejor morar en el no ser que en el ser, mejor carecer que estar repletas.

Mientras que una persona no se haya liberado del deseo de celebridad, incluso si desprecia el principado y se contenta con la pobreza, todavía es prisionera de los sentidos. Mientras que uno no se despoje del aventurerismo impulsivo, aunque se ayude al pais, se trata simplemente de una hazaña.

Si la mente está iluminada, existe un cielo azul en una habitación oscura. Si los pensamientos están confusos, aparecen espíritus malévolos a plena luz del día.

Las personas que conocen la fama y la celebridad, están encantadas, pero desconocen que el placer del anonimato es más real. Las personas saben que el hambre y el frío causan aflicción, pero no saben que es mucho mayor la desgracia que supone no experimentar el hambre y el frío.

Si temes que la gente sepa que has hecho algo malo, hay algo bueno en lo malo. Si estás ansioso porque la gente sepa que has hecho algo bueno, entonces hay algo malo en lo bueno.

Las acciones del cielo son insondables, a veces alentadoras, y a veces obstaculizadoras. Las proezas y los fallos de los héroes son igualmente grandes. Las personas iluminadas saben cómo aceptar la adversidad y están preparadas para las dificultades incluso en los momentos en que todo es fácil; por ello, no están a merced del destino.

Quienes son ásperos y agresivos, son como fuego que quema todo lo que toca. Quienes son desagradecidos, son como hielo que congela cuanto encuentra. Quienes son obsesivos e irreflexivos, son como agua estancada o madera podrida, vacías ya de vida. Estos tres tipos de personas tienen dificultades en realizar sus tareas y en expandir el bienestar.

No habría que buscar la felicidad: alimentar simplemente el espíritu de la alegría es la base para atraer la felicidad. No es necesario escapar de la desdicha: líbrate de la maldad como medio de evitar la desgracia.

Si el 90 por 100 de lo que dices es acertado, no serás forzosamente elogiado como excepcional; pero si una sola afirmación es errónea, todo el mundo te reprochará este error Si funcionan nueve de cada diez planes, no considerarán forzosamente que tienes éxito; pero si un solo plan falla, te colmarán de injurias. Por ello, las personas iluminadas prefieren el silencio a la irreflexión y la ineptitud a la listeza.

Cuando el aire es cálido, hay crecimiento; cuando es frío, hay muerte. Igualmente, quienes son fríos por naturaleza reciben poca felicidad, mientras que quienes son de corazón cálido reciben numerosas bendiciones.

Amplio es el camino de la verdad; establece tu mente en él, y sentirás una apertura expansiva y una vasta claridad. Estrecho es el camino de los deseos humanos; si pones tus pies en él, verás zarzas y lodo ante ti.

La felicidad sólo dura para aquellos que la logran sirviéndose de las dificultades y de las facilidades como medios de crecimiento personal.

El conocimiento únicamente es real para aquellos que lo han logrado investigando la parte que tienen en cada caso la duda y la fe. Ha de vaciarse la mente, pues sólo en una mente vacía entra la verdad. Ha de llenarse la mente, pues cuando está llena no entra en ella el deseo de cosas.


Hong Yingming

jueves, noviembre 09, 2006

modernidad liquida

Lazos para una sociedad global

Tele-visión y tele-acción

Tenemos todos los instrumentos para la tele-visión, pero apenas ninguno para la tele-acción: vemos más allá de lo que nuestras manos pueden alcanzar. Diariamente, contemplamos cómo se hace el mal, cómo se sufre el dolor, pero el desafío que ello representa para nuestros sentimientos morales queda en gran medida sin respuesta. No hay duda de que algunas de nuestras acciones y reacciones están inspiradas moralmente, pero sus efectos no llegan a compensar a la enormidad de cuestiones que los inspiraron. Somos demasiados conscientes de ello, pero no sabemos cómo superar la brecha.

Del "yo no lo sabía" al "cualquier cosa que haga no sirve de nada"

Habiendo sido colocados en posición de espectadores (de testigos que ven cómo se hace el mal, pero que aún así no hacen nada para evitarlo, ni siquiera para prevenirlo) se nos ha privado de la excusa más común para la conciencia culpable: el "yo no lo sabía". La única excusa que queda es la que se apoya en la impotencia: "haga lo que haga no servirá de nada". Es una débil excusa, pero convincente incluso para nosotros mismos. Sospechamos -y con buenas razones- que más bien se trata de lo contrario: de que lo que hagamos o dejemos de hacer importa. Después de todo, en nuestro intercomunicado planeta dependemos unos de los otros, y lo que se hace en una parte del globo tiene un alcance muy superior a la visión e imaginación de sus actores. Somos, en un grado difícil de medir, responsable de la situación de los demás. Lo que ocurre es que no sabemos qué significa asumir esa responsabilidad y qué es lo que ello requiere. Y carecemos de los instrumentos que podrían lograr que nuestras preocupaciones e intuiciones morales reviertan en unas condiciones más decentes para la humanidad, haciendo al mundo más inhóspito para la indignidad humana y la humillación y más acogedor para la atención mutua y la solidaridad.

Qué hacer y quién debe hacerlo

El espacio planetario en el que se forman las condiciones de nuestras vidas compartidas parece completamente desregularizado: aunque supiéramos exactamente qué hacer para ajustar ese espacio a nuestros valores éticos, no sabríamos quién sería capaz de realizar esa tarea. En momentos de reflexión, sentimos que el espectáculo de ausencia de regulaciones sólo pueden servir como invitación a más desorden y que no hay ninguna fuerza a la vista capaz de romper ese círculo vicioso. Estamos en una era de experimentaciones, de ensayos y error. La mayoría de las consecuencias de la globalización acelerada no han sido previstas y todavía debemos aprender, probablemente a un alto precio, las habilidades sociales necesarias para hacerles frente y dominarlas.

La comunidad global

Es demasiado pronto para prever la forma final de la cohabitación humana planetaria. Hay una cosa que sí puede postularse: la perspectiva de una comunidad global es un horizonte último en el que debemos medir la pertinencia de cada paso que demos hacia su consecución. Una comunidad, para merecer tal nombre, debe apoyarse en la idea de que sus miembros asumen una responsabilidad compartida por cada cual. No puede haber una comunidad sin un sentido y una práctica de la responsabilidad. Y si la capacidad de carga de los puentes se mide por la fuerza de sus pilares más débiles, la solidaridad de una comunidad se mide por el bienestar y la dignidad de sus miembros más débiles.

La protesta global

Por ahora, lo que he emergido con las protestas globales en un sentimiento de comunidad planetaria. Ha sido un ejercicio mundial de empatía. Un descubrimiento de la semejanza de los seres humanos, de sus esperanzas y temores. Generalmente, concebimos al mundo poblado de grupos étnicos, culturales y religiosos incompatibles y hostiles. Las imágenes de la miseria humana provocada por la guerra revelaron la verdad oculta tras esa creencia común. Se descubrió como debajo de cualquier fragmentación subyace una humanidad compartida. Que son nuestras diferencias y no nuestras similitudes, las que están construidas artificialmente. La crueldad es crueldad se ejerza donde se ejerza y contra quienquiera que se emplee. Pero estamos todavía muy lejos de ser una comunidad planetaria, aunque este sentimiento de humanidad compartida es indispensable para alcanzarla algún día.

La lucha contra la desigualdad es la clave

No es concebible un avance decisivo hacia una sociedad civil global al menos que la desigualdad e injusticia planetaria, que subyace en el fondo de nuestras desconfianzas, prejuicios y enemistades mutuas, se afronten sin rodeos y se hagan serios y concertados esfuerzos por mitigarlas y recomponerlas a largo plazo.


Una posible síntesis de Modernidad Líquida

las claves de la sociedad actual

Los líquidos, a diferencia de los sólidos, no conservan fácilmente su forma. No se fijan al espacio. Se desplazan con facilidad (fluyen, se filtran, gotean, inundan, manan, chorrean, exudan) y, por lo tanto, no es posible detenerlos fácilmente.

Hay líquidos que en pulgadas cúbicas son más pesados que muchos sólidos, pero de todos modos tendemos a visualizarlos como más livianos. Asociamos levedad o liviandad con movilidad e inconstancia: la práctica nos muestra que cuando menos cargados nos desplacemos, tanto más rápido será nuestro avance.

Estas son algunas de las razones que justifican la fluidez o la liquidez como metáforas adecuadas para definir la modernidad actual.

La disolución de los sólidos condujo a una progresiva emancipación de la economía de sus tradicionales ataduras políticas, éticas y culturales. Por eso, la principal técnica de poder es ahora la huida, el escurrimiento, la elisión, la capacidad de evitar, el rechazo concreto de cualquier confinamiento territorial y de sus engorrosos corolarios de construcción y mantenimiento de un orden, de la responsabilidad por sus consecuencias y de la necesidad de afrontar sus costos.

Para que ese poder fluya, el mundo tiene entonces que estar libre de trabas, barreras, fronteras y controles. Ese ha sido el origen e impulso de la globalización.



del todo

Cada uno de estos territorios representan frentes de combate, en cuya tierra inundada por las aguas imperiales de la modernidad, hay que dar batalla.

Enmancipación: Así como el capitalismo se ha emancipado de sus ligaduras (territoriales, políticas y éticas) así se ha resignificado el concepto mismo de liberación. Sentirse libre de restricciones, libre de actuar según el propio deseo, implica alcanzar un equilibrio entre los deseos, la imaginación y la capacidad de actuar. Por lo tanto, el equilibrio puede alcanzarse y conservarse inalterable de dos maneras diferentes: angostando, recortando el deseo y/o la imaginación o ampliando la capacidad de acción.

¿Y si como en el pasado, el remedio fuera marchar codo a codo y al mismo paso?

Si las fuerzas individuales, débiles e impotentes cuando estás solas, se condensaran en la forma de una posición y acción colectivas ¿podríamos lograr juntos lo que ningún hombre o mujer soñaría con lograr por sí solos? Quizá... El problema, sin embargo, es que esa convergencia y esa condensación de preocupaciones individuales en forma de intereses comunes y luego, en forma de acción conjunta son una tarea titánica, ya que los problemas más comunes de los individuos, por destino, no son aditivos. No se dejan sumar en una causa común. Se pueden juntar, pero no cuajarán. Uno podría decir que son así desde el principio, de modo tal que carezcan de la interfaz necesaria para engancharse con los problemas de las otras personas.

La única ventaja de la lucha en común es saber que los demás también luchan a solas con sus dificultades. Pero lo primero que uno aprende en contacto con los otros es que la única ayuda que nos pueden brindar es el consejo de cómo sobrevivir en nuestra propia e irredimible soledad y que la vida de todos está llena de peligros que deben ser enfrentados y combatidos en soledad.

La individualización ha llegado para quedarse; todo razonamiento acerca de los medios de hacer frente a su impacto sobre el modo en que llevamos adelante nuestras vidas debe partir de la aceptación de este hecho. El abismo que se abre entre el derecho a la autoafirmación y la capacidad de controlar los mecanismos sociales que la hacen viable o inviable parece alzarse como la mayor contradicción de la modernidad fluida, una brecha que por ensayo/error, reflexión crítica y abierta experimentación, deberemos aprender a enfrentar colectivamente.

Individualidad: Nosotros es el pronombre personal más empleado por los líderes. En cuanto a los asesores, lo emplean muy rara vez: el nosotros es simplemente un conglomerado de yos y ese conglomerado, a diferencia del grupo, no es mayor a la suma de sus partes.

Espacio/tiempo: Los estados/nación han perdido poder a manos de esos capitales especulativos porque unos están atados no solo a su territorio sino a las consecuencias políticas y sociales del ejercicio de ese poder; mientras que otros con un click de computadora mudan sus dineros hacia los sitios más seguros y rentables del planeta, estén donde estén.

La mayoría de los hábitos aprendidos para enfrentar la vida han perdido toda utilidad y sentido para darle entonces a esa categoría de espacio/tiempo una dimensión cultural y filosófica: Los hombres y las mujeres de hoy difieren de sus padres y sus madres porque viven en un presente: quieren olvidar el pasado y ya no parecen creen en el futuro. Pero la memoria del pasado y la confianza en el futuro han sido, hasta ahora, los dos pilares sobre los que se asentaba los puentes morales entre lo transitorio y lo duradero, entre la mortalidad humana y la inmortalidad de los logros humanos y entre la asunción de responsabilidad y la preferencia por vivir el momento.

Trabajo: Bauman observa el edificio municipal de su ciudad actual, Leeds. En su principal salón fueron escritas con oro y púrpura las sacrosantas palabras del capitalismo. Primero, ley y orden. Luego, lo más importante: "hacia adelante". Hacia adelante era el destino y el trabajo era el vehículo que debía llevarnos hasta allí.

Esa idea de progreso y de confianza en la historia es lo que se ha derretido. Lo que queda, entonces, no es acumular en función del trabajo realizado, porque ya no representa el fundamento ético de la sociedad ni el eje ético de la vida individual.
La principal fuentes de ganancia de la modernidad son cada vez más las ideas y menos los objetos materiales. Las ideas se producen una vez y luego siguen generando riquezas en función del número de compradores/clientes/consumidores y no en función del número de personas contratadas e involucradas en la reproducción del prototipo.

El inglés Robert Reich en su investigación titulado The Work of Nations (El trabajo de las Naciones), clasifica las principales actividades económicas en las siguientes cuatro categorías:

  • Los manipuladores de símbolos, gente que inventa ideas y los modos de hacerlas deseables y atractivas para el mercado.
  • Los encargados de la reproducción del trabajo (educadores y diversos funcionarios del Estado)
  • Las personas que se ocupan de brindar servicios personales, que requieren un encuentro cara a cara con los destinatarios del servicio prestado.
  • Los vendedores de productos.

El mundo fluido es el mundo del desempleo estructural, donde nadie puede sentirse ni seguro ni a salvo. No existen habilidades ni experiencias que, una vez adquiridas, garanticen la obtención de un empleo y, en el caso de obtenerlo, éste no resulta duradero. Esta política de precarización -del trabajo y de la vida- es deliberada porque producen como resultado la descomposición y el languidecimiento de los vínculos humanos, de las comunidades y de las relaciones.

Comunidad: La comunidad es una reacción previsible a la acelerado licuefacción de la vida moderna, Una reacción ante su consecuencia más irritante y dolorosa: el desequilibrio, cada vez más profundo, entre la libertad individual y la seguridad.


Zygmunt Bauman

miércoles, noviembre 08, 2006

formas de resistencia

política frente a los movimientos sociales.

Como sabemos, autores como Blumer sostienen que existen tres etapas en la evolución de un problema social mediatizado por movimientos sociales:

  • Definición social: el colectivo afectado de personas denuncia la existencia del problema.
  • Legitimación: con las acciones y el tiempo se va consiguiendo apoyo y reconocimiento.
  • Intervención: los representantes del orden terminan tomando cartas en el asunto.

Este proceso tiene serias críticas. En la definición del problema pueden participar de forma muy activa colectivos que difícilmente pueden encuadrarse dentro de los afectados. La legitimación no es estrictamente necesaria, puesto que los responsables del orden pueden intervenir ante los primeros movimientos, sin que medien procesos de influencia de la opinión pública. Pero, tal vez el mayor inconveniente al esquema (que, en términos generales, es válido y útil), se encuentra en la tercera etapa, puesto que no puede suponerse buena voluntad de entrada para solucionar estos problemas. En los procesos de negociación que suelen caracterizar las decisiones políticas, uno de los elementos consiste en resistir a la intervención si ésta atenta contra otros intereses que consideran de mayor peso. Desde este punto de vista, lo que menos desea un político son movimientos sociales, movilizaciones encaminadas a protestar o a denunciar la existencia de problemas que su gestión no ha podido prevenir o solucionar. Es evidente, en la práctica, la existencia de esta actitud política de resistir en la solución de problemas sociales. En lo que sigue vamos a sugerir un esquema que organiza las posibilidades que se utilizan para evitar la tercera etapa, la intervención. Para evitar una intervención de características tales (envergadura, inversión, tiempo...) que termine con el problema, existen muchos recursos políticos:


Actuar sobre el problema.

  • Semi-intervención. Se realiza una intervención de pequeña envergadura, pero suficiente como para reducir la gravedad del problema, de tal forma que no llega al umbral de movilización. En la práctica, esta estrategia puede consistir en acallar a los elementos más potencialmente activistas, reduciendo su motivación para actuar. Ejemplo: las ayudas a personas concretas entre los municipios gallegos afectados por el hundimiento del Prestige. Cuando los más directamente implicados acallaron las protestas, los demás grupos se vieron deslegitimados para continuar con las suyas.

  • Redefinición. Esta estrategia es más efectiva que la anterior, más barata y muy viable si se posee influencia o control sobre los medios de comunicación. Por ello, es más recurrida. Existen varias técnicas:

    • Culpar a la víctima. El mensaje es “el problema existe, es cierto, pero los afectados tienen lo que se merecen porque son los causantes”. Ejemplo: los países pobres lo son porque se han montado tarde en el barco del progreso, porque no saben aplicar bien la política de mercado o porque tienen gobernantes corruptos. En cualquier caso, la causa está dentro de sus fronteras. Los enfermos de sida, por ejemplo, lo son porque son desviados sexuales, promiscuos o descuidados en su higiene.

    • Medicalizar. “El problema existe, es cierto, pero es un asunto médico, no social”. La culpa es de un virus, una bacteria o cualquier agente patógeno y la solución ha de ser farmacológica, no política. Ejemplo: los homosexuales son enfermos. El sida, igualmente, se presenta como un problema estrictamente médico.

    • Cosificar. “El problema existe, es cierto, pero es un asunto técnico, que atañe a cosas, no a personas”. Así, no se habla de muertos, sino de efectivos, que causan baja (militar o civil). No se habla de guerra donde mueren personas, sino de política internacional, promoción del respeto a las leyes internacionales, etc. No se habla de jornaleros en el paro y con bajas posibilidades de subsistencia, sino de un problema de adaptación del campo a los nuevos retos económicos, etc.

    • Inevitabilizar. “El problema existe, es cierto, pero es inevitable por lo que las energías políticas no deben orientarse a solucionarlo sino a vivir con él”. Multitud de problemas sociales (como el paro) surgen del proceso inevitable de crecimiento económico. Es ese ente, el proceso económico, el causante, como lo es también de la riqueza y bonanza del país, además de ser un motivo del desarrollo (tan inevitable como deseable).

    • Invertir. “El problema existe, es cierto, pero lo tenemos nosotros”. Se redefine la atención del foco. Las víctimas pasan a ser los verdugos. Ejemplo: en el tratamiento de la inmigración, para evitar el surgimiento de la figura del inmigrante como víctima de un proceso internacional, como persona que busca un modo de subsistencia y podría aspirar a ello, un recurso es fomentar que su imagen se asocie a problema para los demás, para la población autóctona: genera paro y violencia, además de inconvenientes de adaptación, incomodidades, gastos, etc.



Actuar sobre el movimiento social.

  • Obstaculizar su organización. Para evitar que surja un movimiento o que se desarrolle, una estrategia general consiste en dificultar su formación o su crecimiento. Para ello se acude a varias técnicas:

    • Forzar su ilegalidad. Se dificulta la constitución legal de organizaciones o asociaciones que dan formato oficial al movimiento. Ejemplo: algunas iniciativas de movilización en Euskadi, bajo la legislación antiterrorista.

    • Frenar desde dentro. El poder político o policial acude a esta técnica con mucha frecuencia, contando con una tradición que se remonta al propio inicio de los movimientos sociales. Ocurre con claridad en las manifestaciones, donde efectivos policiales intentan provocar respuestas agresivas y enfrentamientos. Ocurre en el seno de las organizaciones, donde individuos infiltrados intentan generar polémicas, frenar decisiones, propiciar confusiones, crear facciones... dinamitando las energías del colectivo.

    • Dificultar su comunicación. Ocurre tanto con el exterior de la frontera como entre iguales (con otros miembros de la organización y con otras organizaciones). Los controles, por ejemplo, que se realizan en Israel dificultan enormemente la comunicación de los colectivos palestinos con el exterior, considerando además que la única forma para llegar a Palestina es utilizar medios que controla Israel.

    • Retirar o distribuir subvenciones. Buena parte de los movimientos sociales se encuentran organizados en asociaciones. El funcionamiento de éstas requiere fondos para el mantenimiento administrativo y para realizar intervenciones concretas. Así, las subvenciones funcionan a veces como elementos de chantaje que reorientan las posibilidades de las ONG.


  • Competir. Una medida para disminuir el efecto de los movimientos sociales es contrarrestarlo mediante la creación y el apoyo a otros movimientos con argumentaciones o peticiones contrarias. En España, por ejemplo, esta técnica se ha utilizado de forma muy contundente (por el éxito de convocatoria) en dos problemas que han saltado con fuerza a la opinión pública: el trasvase del Ebro y el reconocimiento del matrimonio entre homosexuales. En ambos casos, representantes políticos alentaron manifestaciones y otras actividades que defendían propuestas opuestas a las que seguían los principales movimientos sociales del momento.

  • Afectar la imagen pública del movimiento social. El esfuerzo se centra en deslegitimar o en prevenir la legitimación, dañando la imagen del movimiento social con medidas específicas o generales.


    • Definiendo responsabilidad democrática. Se alimenta la idea de que democracia es votar en las urnas. La participación verdaderamente democrática, por tanto, se ciñe a ese acto. Las manifestaciones, recogidas de firmas, concentraciones, etc. son actividades antidemocráticas porque se llevan a cabo al margen de las urnas. Se alimenta además la imagen de que los grupos activistas son minoritarios. Como esta idea de democracia implica la postura de la mayoría, el político debe hacer oídos sordos a esta minoría que, además, solicita medidas contrarias al interés general. Sus actividades generan caos, frente al orden que propicia la democracia.

    • Minimizando la representatividad. Hay que potenciar la idea de que los activistas son muy pocos. Para ello se acude a identificar el iceberg con su punta (las personas que están de acuerdo con las peticiones son sólo las que están en estos momentos en la calle). Se manejan porcentajes que cuentan con varias características positivas: son datos numéricos, cuantitativos, que están fuertemente asociados con veracidad y ciencia; y los porcentajes consisten en dividir una cantidad entre un referente. Modificando el referente se consigue un efecto claro en la audiencia. Ejemplo: en las manifestaciones en contra de la LOU (Ley Orgánica de Universidades), se calculaba la población en contra de la LOU contando los manifestantes de un sector, escogiendo el margen inferior de la estimación y calculando el porcentaje con la población universitaria, sin limitación geográfica.

    • Asociando a los activistas con problemas psicológicos. Los miembros de los movimientos sociales aparecen como poco modélicos: son violentos, (como los anti-globalización), insolidarios (como los anti-trasvase_del_Ebro), inmaduros (como los estudiantes), poco serios (como gays y lesbianas), etc. Al descalificar a los activistas, se deslegitima el movimiento y los responsables políticos quedan eximidos de la intervención.


Vicente Manzano

martes, noviembre 07, 2006

post-estructuralismo

La dificultad para valorar la filosofía política de los post-estructuralistas franceses -Foucault, Deleuze, Lyotard, en particular- es inseparable de la dificultad de comprender cuál es su filosofía política general. Que ellos han rechazado el marxismo como el criterio adecuado de actuación social y política, es cosa clara. Pero con qué lo han sustituido es todavía objeto de controversias. Esto es debido al hecho de que, en vez de ofrecer una teoría política general, los post-estructuralistas nos han suministrado análisis específicos de situaciones concretas de opresión. Su atención se centra en la locura, la sexualidad, el psicoanálisis, el lenguaje, el inconsciente, el arte, etc.; pero no sobre un criterio unitario acerca de lo que es política o de las modalidades de su conducción en el mundo contemporáneo. Esta ausencia, o rechazo, de una teoría general ha llevado a algunos críticos a acusar a los post-estructuralistas de nihilismo. La base sobre la que se construye tal presupuesto es que se debe poseer una posición política previa a confrontar con la situación política presente, a fin de ayudar a comprender los defectos del presente y los posibles itinerarios para llegar a un remedio de tales defectos. El anarquismo a menudo se archiva según los mismos criterios aplicados para el post-estructuralismo dado su carácter de relativismo ético o caos voluntarista. Pero la tradición teórica del anarquismo, aunque no igual de voluminosa que la del marxismo o el liberalismo, suministra un contexto general en el ámbito del cual el pensamiento post-estructuralista puede ser situado y ser así valorado de manera adecuada. Lo que sigue propone llegar a considerar el post-estructuralismo como una forma contemporánea de anarquismo. Se discutirá en primer lugar la tradicional posición anarquista. En segundo lugar, se tomará en consideración la crítica post-estructuralista de algunos conceptos del siglo XIX que están en la base de la lectura anarquista. En tercer lugar, se esbozará un anarquismo libre de tales conceptos y más consonante con el pensamiento político francés contemporáneo, lo que podríamos denominar como un anarquismo post-estructuralista. En este esbozo se mostrará como tal anarquismo está libre de los problemas que vician lo que podría ser definido como una teorización «fundamentalista» del anarquismo.

DESDE ABAJO Y DESDE DIVERSOS PUNTOS

En el conflicto entre Marx y Bakunin, que marcó la primera internacional, estaban en cuestión tanto el método como los fines de la organización del proletariado contra la burguesía. Lo que Bakunin encuentra errado en la política de Marx, tanto en la estrategia como en los fines, es la idea de la representación como concepto político. Allí donde hay representación hay opresión. El anarquismo puede ser definido como la lucha contra la representación en la vida pública. El pensamiento anarquista no confía en la representación política porque considera la cesión del poder como una invitación al abuso. En este sentido, no sólo el poder estatal o el económico quienes merecen desconfianza, sino todas las formas de poder ejercidas por un grupo sobre otro. La adopción directa de decisiones a lo largo de los varios registros de la vida social de una persona permite un acercamiento más descentralizado a la intervención política que el que permite el marxismo. Para este último, aunque haya toda una serie de áreas sociales que pueden, estrictamente hablando, no ser reducibles a la estructura económica capitalista, es siempre el capitalismo el que funda su posibilidad. Al fin y al cabo sólo una intervención es la que cuenta: la intervención para apropiarse del plusvalor a través de la conquista de los medios de producción y la toma de posesión del Estado. El marxismo, independientemente de cuánto ha apoyado las luchas contra el racismo, el sexismo, etc., siempre las ha visto como estratégicamente subordinadas a la lucha por el socialismo económico. Y es por esto que se presta a formas centralizadas de lucha de representación política.

CAPACIDAD NATURAL

El anarquismo cuestiona el sometimiento de los individuos a un ideal superior, pues éste siempre tiende a eliminar la propia capacidad de reflexionar en situaciones irreductiblemente concretas. Se pide a los individuos que se subordinen a un ideal que pretende realizar su naturaleza más alta, pero que en realidad los separa de las propias capacidades de reflexión crítica y de acción ponderada. Si se quiere que los individuos estén en condiciones de actuar autónomamente, es necesario permitirles considerar las situaciones en las que se encuentran en su especificidad y materialidad, y no impulsarles a someterse a una fórmula abstracta que se impone a las situaciones desde lo alto.

Es aquí donde se encuentra el a priori del anarquismo tradicional: la fe en el individuo. La más clara formulación formulación contemporánea es la del anarquista norteamericano Murray Bookchin: «Los individuos siempre revelan poseer la capacidad natural -en los hechos una propensión- de idear soluciones sociales al mismo tiempo justas y eficaces. Es sólo en situaciones de desigualdad, en las cuales se permita a algunos individuos tener poder por encima de otros, que las capacidades individuales son deformadas y dirigidas hacia la opresión, en vez de hacia el respeto recíproco y la creatividad. Las características del privilegio y toda posición privilegiada, la característica común que distingue a todas las instituciones que oprimen -políticas, económicas, religiosas, patriarcales y de otro tipo- es la represión del potencial individual».

DESHACERSE DEL SUJETO

Hay, en la superficie, numerosas similitudes entre el pensamiento anarquista tradicional y la teoría post-estructuralista. La crítica de la representación es un tema central de los post-estructuralistas. Descentralización, actuación local, descubrimiento del poder en sus variadas facetas y no como un sólo estado, son las características que distinguen los análisis de los post-estructuralistas. Sin embargo, si se debiera caracterizar el pensamiento político post-estructuralista con una única propiedad, la elección recaería sobre la crítica de la teoría del sujeto. El anarquismo tradicional afirma que sin una confianza en el individuo no tiene absolutamente ningún sentido hablar de autonomía. El anarquismo tradicional se funda sobre el concepto de que el individuo posee una reserva que es irreductible a los ordenamientos sociales del poder. ¿Por qué la teoría post-estructuralista rechaza el concepto de autonomía individual, que es la primera piedra de la teoría anarquista tradicional? Foucault, Deleuze, Lyotard no buscan el cambio social en menor medida que los anarquistas. Pero si no tienen confianza en una reserva en el ámbito del sujeto, que constituye la fuente del cambio, ¿dónde la encontrarán? Ciertamente no en una agente externo (ideología) que ellos unánimemente rechazan. La renuncia al individuo o al sujeto autónomo como lugar de resistencia y su sustitución por «otro algo» constituye el paso decisivo de un concepto de resistencia radicado en el siglo XIX a concepciones más actuales.

Los motivos para deshacerse del sujeto como lugar de resistencia son históricas y conceptuales. Históricamente la revolución pre-anunciada por Marx no se ha verificado, al menos en Occidente. Este fracaso es en parte debido al hecho de que las clases obreras de las naciones industriales desarrolladas no han ido empobreciéndose, como Marx pensaba que sucedería. Sin embargo, la razón del fracaso de las previsiones revolucionarias está en parte adscrita a la capacidad del capitalismo de manipular la subjetividad. La Escuela de Frankfurt, por ejemplo, ha tratado de explicar la ausencia de revoluciones recurriendo a la capacidad del sistema cultural de absorber toda resistencia y, con ella, toda subjetividad. En el caso de los acontecimientos de Mayo del 68 en Francia, los estudiantes afirmaban que el capitalismo contemporáneo crea un espectáculo en el que cada uno está obligado a participar. En definitiva, la reserva de autonomía individual ha sido absorbida por los sistemas de opresión y, por tanto, no está adaptada para formar la base de un cambio social.

La puesta en cuestión de la autonomía individual, sin embargo, es más que un hecho histórico. La filosofía del siglo XX ha llegado a concebir el sujeto como una entidad cubierta de fuerzas que anteriormente eran consideradas externas a él.

LA TRAMPA DE LA IDEOLOGIA

Sin embargo, no es en favor del caos por lo que el post-estructuralismo ha rechazado las ideologías. Lo que en cambio ha ofrecido son análisis precisos de la opresión. Ellos prefieren comprometerse en lo que se ha definido a menudo como «micropolítica»: una teorización de regiones, tipos o niveles de actividad política, pero que no pretende ofrecer una teoría política general. La opresión debe ser analizada y combatida sobre muchos registros y en los muchos nexos en los cuales se descubre. Para los post-estructuralistas hay un Stalin a la espera de cada teoría política global: o se nos adapta a los conceptos sobre los cuales se basa, o bien es necesario ser cambiados o eliminados en favor de tales conceptos.

La indefinición de un modelo de sujeto a liberar es la trampa en la que han caído los anarquistas. Para el anarquismo tradicional, la anormalidad debe ser curada, en vez de expresada; y aunque es mucho más tolerante en la confrontación de las «desviaciones» de las normas en materia de sexualidad y de otros comportamientos, queda en tal anarquismo el concepto de la norma como prototipo de lo propiamente humano e individual. Este prototipo, han sostenido los post-estructuralistas, no constituye la fuente de la resistencia contra la opresión en la época contemporánea: es más, con su unidad y su actuar concreto es una de las formas de opresión.

El anarquismo tradicional, en sus conceptos ideológicos -y, además, por el hecho de tener conceptos fundacionales- traiciona las intuiciones que constituyen su núcleo. Toda ideología es una forma de representación y, por tanto, el anarquismo como crítica de la representación no puede ser construido sobre una base de conceptos cerrados y dados para siempre.

Las ideas de Foucault, Deleuze y Lyotard no buscan definir un sujeto oprimido al cual liberar y se dirigen en cambio a favorecer las luchas de los diversos grupos ofreciendo análisis, estrategias, así como críticas políticas y teóricas de las diferentes opresiones. «El intelectual no debe desarrollar el rol de aquellos que dan consejos. Pertenece a los mismos que luchan y debaten con ellos el proyecto, las tácticas y los blancos necesarios en la resistencia. Lo que el intelectual puede hacer es dar los instrumentos de análisis» (M. Foucault). El post-estructuralismo deja la decisión de cómo liberarse a los oprimidos, limitándose a suministrarles los instrumentos intelectuales que podrán ser útiles durante el camino.

Buscar una teoría general, fuera de todo conflicto específico es comprometerse de nuevo con el proyecto de construir los fundamentos ideológicos de un proyecto de representación. Más allá del punto de los valores locales que permitan resistir a lo largo de toda una serie de registros distintos, no hay más teoría, sino sólo lucha.

Por lo tanto, la teoría post-estructuralista es más coherentemente anarquista de cuanto la teoría anarquista haya dado prueba de ser. La fuente teórica del anarquismo -el rechazo de la representación mediante medios políticos o conceptuales- encuentra la más precisa articulación de sus fundamentos en los teóricos post-estructuralistas. Reiner Schurman tenía razón al definir el lugar de la resistencia en Foucault como un «sujeto anarquista» que lucha contra la ley de totalización de lo social. El tipo de actividad ejemplificado por los post-estructuralistas consiste en análisis específicos más que en una crítica global. Los anarquistas tradicionales señalaban los peligros de una dominación de la abstracción; los post-estructuralistas han tenido en cuenta estos peligros en todas sus obras. Han producido un cuerpo teórico que se desarrolla en una época que ha visto demasiada representación política y demasiada poca autodeterminación. Lo que buscan, sea el anarquismo tradicional o el post-estructuralismo contemporáneo, es una sociedad -o mejor, una serie de sociedades- en la cual a las personas no se las diga quiénes son, qué quieren y cómo vivirán; estando ellas en condiciones de decidir estas cosas por si mismas.

Estas sociedades constituyen un ideal y, como los post-estructuralistas reconocen, un ideal probablemente imposible. Pero es en los tipos de análisis y en las luchas que tal ideal promueve -análisis y luchas tendentes a abrir espacios concretos de libertad en el campo social- que reside el valor de la teoría anarquista, sea tradicional o contemporánea.


Todd May

lunes, noviembre 06, 2006

disciplina de trincheras

¿Has estado arrestado alguna vez en algún tipo de protesta no violenta?

Has entrado a formar parte de la historia, una historia rica en acciones de protesta no violenta, que se remonta a cuando Henry David Thoreau se negó a pagar impuesto de guerra, el movimiento sufragista, el movimiento de lucha obrera, la campaña de M. Ghandi por la independencia de la india del imperio británico, etc.

El formar parte de la historia implica una responsabilidad, y esa responsabilidad la podemos llamar disciplina. Tenemos que desarrollar un fuerte sentido de la autodisciplina para combatir a los que tratan de impedirnos conseguir la liberación animal.

¿Por qué es necesaria la disciplina?

Ser arrestado en una acción conlleva, ser separados uno a uno, las autoridades nos meterán en comisaría para ser interrogados, agobiados, acosados, amenazados. Algunos encuentros con la policía que en principio parecían de poca importancia han acabado con compañeros arrestados para ser interrogados, sus casas asaltadas, sus ordenadores y archivos robados. Tenemos que estar preparados para estos asaltos:
ANTES DE QUE SUCEDAN

La disciplina nos evitará miedo, soledad, desesperación e inseguridad para seguir adelante, de lo contrario podría suponer un estrés adicional que podría llevar a las milicias que luchan por los derechos de los animales a una situación trágica.



falsos medios

Diez pasos sensillos

1. Aclara tus ideas y piensa cual es tu verdadera razón por la que estás en el movimiento. Si tus motivos parten de algún tipo de conflicto personal con las autoridades, déjalo y dedícate a otra cosa. Las milicias por los derechos de los animales necesitan gente comprometida con los animales y con el resto de compañeros de su célula o grupo de afinidad. Un grupo de afinidad es una unidad autosuficiente de entre 5 y 15 miembros que trabajan juntos por un mismo objetivo . Estéis o no planeando hacer desobediencia civil, es importante formar un grupo de afinidad o unirse a uno ya existente. Los grupos de afinidad son una fuente de apoyo y solidaridad para sus miembros.

2. Hacer un pacto con tu célula o grupo de afinidad. Por ejemplo, mi grupo de afinidad sabe que nunca diré nada que pueda incriminar a cualquiera de ellos, sin importar qué. Yo también confío en ellos hasta ese punto. Esta confianza se ha construido durante muchos años.

NO CONFÍES EN NADIE SOLO PORQUE ESTÁ DISPUESTO A HACER CIERTAS COSAS

3. Si estás preparando una acción directa, haz tu plan de la forma que menos pruebas puedas dejar como te sea posible, pero nunca pienses que no te van a pillar. Si te cogen estate tranquilo. Guarda silencio. Estate preparado para ir a la cárcel, pero ten en cuenta que nosotros estaremos aquí para apoyar tus esfuerzos. Las cárceles no son hoteles. Pueden ser agujeros infernales, y puede que tu tengas que vivir ahí. ¿Estás preparado para esto? Si no hagas nada que te pueda llevar a uno.

4. Juzga tu habilidad para guardar silencio en cualquier circunstancia. Si tienes un abrumador deseo de contar a la gente lo que has hecho, entonces es posible que proporciones información a la policía. Ellos han sido entrenados para sacar información a gente que no habla. Si conoces a alguien así, será mejor que no actúes con esa persona.

5. Si eres arrestado tienes que estar preparado para ser separado y que la policía te cuente mentiras. Mentiras como: “Todos tus amigos han confesado”, “Fulanito está cooperando”, “Si no nos ayudas, te mantendremos mas tiempo”, etc. Estas mentiras pretenden hacerte sentir solo y suficientemente enfadado como para atacar a la gente que piensas que te ha traicionado.

¡NO TE CREAS NADA DE LO QUE TE DIGA LA POLICÍA!

Ten la disciplina para aguantar la separación, y recuerda que hay gente fuera que te apoya. Si alguien te ha traicionado, tranquilízate y no empeores la situación.

6. Planea todo lo que puedas. Antes de llevar a cabo una acción por la que puedas ser arrestado, asegúrate de que tienes una coartada. Es muy importante que entiendas todos los trámites que implican un arresto. Asiste al máximo número de clases posibles mediante CDS. Esa disciplina se viene abajo cuando nos vemos obligados a hacer algo para lo que no estamos preparados. Todas nuestras acciones tienen unas consecuencias. Si crees en la filosofía de No Compromise, entonces seguirás adelante. Si tu grupo de afinidad sabe antes de que sucedan las cosas de qué es capaz cada uno, nos evitaremos el caos. Los activistas que se introducen por divertirse o por la emoción, es bastante posible que no estén tan capacitados como el resto para hacer ciertas cosas, y esto puede amargar y molestar a algunos compañeros.

7. Date cuenta de que los mejores planes pueden venirse abajo en el último momento. Se fuerte y ten un segundo, tercer o cuarto plan para replegaros. Incluso si llegas a un punto en el que sabes que el plan va a fracasar, tranquilízate y no causes mas estrés echándole la culpa a un compañero o maldiciendo las causas del fracaso. Ya tendrás tiempo para evaluar los hechos. Todavía no hay nada garantizado.

8. Si eres el único arrestado, estate listo para ir solo. Si formases parte de un grupo mas numeroso y todos los demás se han escapado, se fuerte y piensa que las cosas no son lo que parecen y que pronto saldrás. No digas o gagas nada de lo que te puedas arrepentir. Guarda silencio.

9. Si un agente llama a tu puerta, no le dejes entrar sin una orden judicial. Tampoco les hables por teléfono. Llame a un abogado. Preserva tu derecho a la intimidad.

10. Aprende mas acerca de lo que hace el gobierno, las industrias privadas, y las multinacionales para destruir el movimiento de liberación animal. Entérate de cuales son los métodos que han empleado para destruir otros movimientos.


Grose Rats